Para qué sirve la escuela hoy I
Bueno, qué pregunta. Creo que la educación no sirve de mucho pero al mismo tiempo es muy importante. Es contradictorio pero es una realidad. Veamos las declaraciones de Raúl Guevara, director del centro de investigaciones de Tandil:
El tema es que las aulas están cada vez más vacías, sobre todo las del secundario. Porque la escuela no garantiza nada. No garantiza aprendizaje, no garantiza inserción social, no garantiza salida laboral, no prepara para la universidad y no prepara para la vida.
¿Adónde vamos a insertar a nuestros egresados?
Hoy se ha facilitado el acceso a los certificados que después lo único que garantizan es poder ir a pasar el trapo a un supermercado.
Si tenés el secundario te tomo, te dice el patrón.
¿Por qué si soy patrón necesito un tipo con secundario, si después va a limpiar una góndola? Porque por lo menos la escuela lo disciplinó, le mostró que hay una estructura jerárquica, le enseñó a decir buen día y buenas tardes. Lo disciplinó para hacer una mano de obra más preparada para la relación social, pero mano de obra barata al fin.
La educación no es ajena a la sociedad.
Teníamos una empresa telefónica que no era deficitaria, teníamos una empresa petrolera que no era deficitaria, teníamos una empresa de aviones, de correos y las rifamos. Y también rifamos la educación pública.
La escuela privada hoy garantiza lo que garantizaba la escuela pública hace unos años: que el pibe va a estar adentro. No es que sea mucho mejor, en realidad. Porque los docentes somos los mismos. Les dan mejores condiciones, contención.
Lo que es llamativo es la cantidad de hijos de docentes y de dirigentes sindicales que están en escuelas privadas.
Hace una generación, la maestra llamaba a la madre, y ésta iba preocupadísima a la escuela, lo agarraba al pibe y lo ponía en vereda.
Pasó una sola generación y hoy alguien llama a la madre y ésta le dice al pibe, ya me va a oír esa muerta de hambre. Qué se cree.
Hoy la escuela pública se ha convertido en un depósito.
Cuando comienza el sistema, a fines del siglo XIX, el propósito era domesticar a estas fierecillas salvajes, hoy lo que se propone con estas fierecillas es que pastoreen.
El pibe sabe que si no va, no le dan la beca; pero también sabe que si no va, le cierran el curso y el docente se queda sin trabajo. Hay rehenes de los dos lados.
A los chicos no les interesa aprender. Y los docentes se sienten muy desanimados con la enseñanza. Se sienten que no hay devolución, que no hay apoyo desde la casa.
¿Quiénes apuestan a la educación? Los sectores medios que todavía imaginan que la escuela puede ser una vía de ascenso social o de mantener el lugar que la familia tuvo. Ni siquiera de ascender.
¿Cuál sería el argumento
de un padre para decir por qué uno tendría que hacer el secundario? ¿Qué le dice al hijo? ¿Para conseguir trabajo? Sin desmerecer ningún trabajo, pero ¿qué trabajo se puede conseguir con un secundario? La realidad es que los mejores trabajos los consigue gente con relaciones. Si estás vinculado, si pertenecés, tu hijo va a tener mejores posibilidades.
¿Asistiremos a la muerte de la escuela?
Probablemente. Como ya nadie cree en esta religión la hacen obligatoria. Pero a quiénes obligan: a los menores de 18 años, a los que no pueden defenderse porque todavía no son ciudadanos. Si es tan buena la escuela secundaria, por qué no obligan a los mayores que no la hicieron. Lo que estoy diciendo genera mucho dolor cultural, porque nosotros crecimos en un sistema de educación pública y obligatoria. La escuela tiene que ser un lugar voluntario, donde se genere la pasión por aprender, adonde el pibe vaya con gusto porque si no se lo pierde.
Yo voy a hacer un curso para manejar programas de computadoras, si al segundo mes me doy cuenta de que no me están enseñando, lo dejo. Sin embargo, en la escuela pasamos doce o quince años para que sólo nos den un certificado que no garantiza nada. Y tanto no garantiza nada que las universidades se toman una atribución que nadie les otorga, que es la de evaluar al sistema educativo y tomar una prueba de ingreso.
Si el sistema educativo certifica que ya tenés esos saberes, ¿por qué se toma la atribución de examinarte? Porque ese certificado carece de valor. Certifica que estuviste, pero no que aprendiste.
Empecé a estudiar en el `84. Ya era maestro e hice la carrera de Ciencias de la Educación en tres años. La hice vendiendo diarios porque no tenía otro laburo. Fui consejero superior. Nunca pedí nada, porque el día que te dan te hacen cómplice, te abrochan la boca y la cabeza.
Estos son párrafos de una entrevista a Raúl Guevara aparecido hace un par de semanas en un diario de Tandil. Conceptos interesantes para adjuntar al blog.
¿Son polémicas estas declaraciones? ¿Hasta dónde coincidimos con estas ideas? Creo que coincido plenamente con muchas de ellas. Creo que hasta tienen la línea del blog.
En el próximo artículo voy a seguir con más conceptos de Raúl Guevara y voy a adjuntar el link de la nota, y voy a tratar de analizar unas ideas sobre el presupuesto que hay para educación.
Hasta Pronto
SERALE
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