Charla con un colega
Serale: Hola, ¿Cómo andas?
Colega: Bien, ¿vos?
Serale: ¿Vas a tu primero?
Colega: Sí, son de terror
Serale: ¿Por donde vas con el programa?
Colega: Todavía por la revolución de Mayo
Serale: jajaj…no te olvides que tenés que llegar hasta radicalismo, el año que viene van a ser mis alumnos y tengo que arrancar con Yrigoyen…
Colega: Jajja no te preocupes que voy a llegar hasta peronismo jajaj
Serale: Bueno…me quedo tranquilo
Colega: La última clase tomé una evaluación y casi todos se sacaron “1”, les pasé los videos de Pigna y Pergolini “algo habrán hecho” y fue como tirarles margarita a los chanchos…
Serale: Jajjaa
Serale: ¿Qué hacemos?
Colega: No sé…yo ya quiero vacaciones…
Mi colega es el profesor que más respeto en el colegio, el tipo sabe un montón…pero ya está totalmente absorbido por el sistema, hace unos años cuando lo conocí tenía todas las pilas, entró a la docencia con la ilusión de que tenemos en la educación una herramienta transformadora pero después de unos años el propio sistema “le cortó las alas”. Ya no es el profesor combativo, activo, contestatario que conocí hace diez años, la desesperanza lo invadió.
Nos pasa a muchos de nosotros. Los primeros 5, 6 años, entramos a la docencia con muchas pilas, con ganas de transformar todo. Los siguientes 5 ó 6 años vamos aceptando la realidad del sistema educativo mansamente. Con otros 5 ó 6 años muchos ya piensan en concursar cargos directivos como una forma de estar menos en el aula y después de otros 5 ó 6 años solamente empezamos a contar cuanto nos falta para jubilarnos…son las etapas que uno quema en la docencia.
Hasta Pronto
SERALE
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