Las dos argentinas
En el artículo anterior contaba un poco como funcionan los colegios top de nuestro país, son colegios privados de los más exclusivos, donde la cuota mensual ronda los $2000, muy distintos a nuestros colegios públicos del gran Buenos Aires.
Creo que estamos muy equivocados cuando decimos que la educación en nuestro país está en crisis, lo correcto es decir que es la educación pública la que está en crisis. Es mentira que la Argentina está en crisis, es la Argentina que nos toca vivir la que está en crisis. Hay medio millón de argentinos que tienen ingresos superiores a los $25.000 mensuales, y estos argentinos no viven ninguna crisis económica, el 8-10 por ciento de los argentinos tienen una renta que se asemeja a la renta de muchos de los países más desarrollados del mundo, es el sector ABC1. Por eso creo que no hay que hablar de la argentina pobre, sino que lo correcto es decir que parte de la argentina es pobre. Por cada dólar que se debe de deuda externa hay un dólar depositado en el exterior que pertenece a algún argentino.
Para estos argentinos el deterioro de la educación pública es irrelevante, ellos no mandan a sus hijos a nuestros colegios, ellos no viven la crisis económica que nos toca vivir a nosotros, no usan los hospitales públicos, no utilizan el transporte público, no viven en los mismos términos la inseguridad que sufrimos nosotros a diario, en fin, son argentinos que viven otra realidad, para muchos de ellos el conurbano es “casi otro país”: mandan a sus hijos a escuelas top, si se enferman tienen sistemas de salud privado, si se tienen que internar se internan en clínicas donde hay salas de terapia intensiva individuales, cuando se toman un descanso lo hacen en el exterior o en algún lugar de nuestro país también exclusivo.
La realidad social que nos toca vivir a nosotros es crítica. Y es esa realidad la que impacta en nuestras escuelas. No crean que los alumnos de estos colegios top son más brillantes que los nuestros, la gran diferencia es su contexto social. La semana pasada hablando con una docente que trabaja en unos de los colegios más caros de San Isidro me comentaba lo que le pasó en el aula. Me decía “ayer una alumna estaba usando la calculadora y estaba histérica porque no podía hacer una cuenta, y en eso una compañera se acercó y le dijo: pero si no está prendida…”
Sí, muchas veces en estas instituciones los alumnos son tan “nabos” (¿queda bien que un docente califique a algunos de los alumnos nabos?) como los nuestros. Pero la gran diferencia entre nuestros alumnos y los alumnos de los colegios privados es social. “Los alumnos top” tiene muchas veces sus vidas materiales resuelta, tienen asegurado su futuro a partir de la herencia familiar. Nuestros alumnos viven una realidad completamente diferente, y claro, un futuro lleno de incertidumbre, y lamentablemente, muchos de ellos un futuro poco halagüeño.
Si no comprendemos esto, que creo es elemental, no podremos comprender como funciona nuestra argentina dual y no podremos comprender de que se trata nuestra lucha. Por eso lo más importante es la lucha por otra redistribución del ingreso, sino se modifica la brutal distribución del ingreso regresiva (donde el diez por ciento más rico gana más de treinta veces que el diez por ciento más pobre) no hay ninguna posibilidad de cambiar nada. De eso se trata, nada más ni nada menos.
Hasta pronto
SERALE
/image%2F1539329%2F20150615%2Fob_d5fad2_images.jpeg)