Sobre los directivos y las autoridades educativas en general
Lo que voy a decir no se aplica al cien por ciento de los directivos, pero sí a un porcentaje importante de ellos. Ustedes sabrán si pasa en sus escuelas y con sus directores e inspectores.
Uno de los tantos problemas de los directores, de los inspectores, de los directivos en general es que solamente quieren pasar por el cargo “sin pena ni gloria”. Lo importante para muchos de ellos es cuidar que no se les arme “bardo”. Nada de revolucionar nada. Hay que tratar que no se mueva el avispero. Y cuando hay que ponerse de algún lado se ponen del lado del que “está arriba”.
Voy a tratar de explicarme. Cuando un docente pide algo más o menos “complicado” al directivo, el directivo trata “de frenarlo”, con respuestas que pueden ser las siguientes “mira que no sé si el inspector va a querer…”, “fijate si podés hacer otra cosa porque el inspector te va a…”
Cuando un director le va a plantear algo al inspector el inspector puede llegar a decir “no, eso no, si ya sabes que en la provincia no hay presupuesto…” , “no, eso es muy complicado, dejame que lo voy a ver, pero no te prometo nada…”
Cuando hay un problema es probable que el director, los inspectores, “vayan para abajo y nunca para arriba”. Es que cada uno cuida su quintita, sin jugarse yendo para arriba.
Si son directores vayan y rompan las pelotas a los inspectores hasta conseguir lo que quieren…
Si son inspectores vayan a “romper las pelotas” todos los días a La Plata hasta conseguir cosas-perdón por la expresión-no tratando de no jugarse para que desde arriba “no los reten”.
Si están trabajando en “La Torre” vayan y rompan las pelotas al Gobierno.
No deberían tener miedo a los que están arriba, y sino no concursen.
Hasta Pronto
SERALE
/image%2F1539329%2F20150615%2Fob_d5fad2_images.jpeg)