Lo que deja el primer trimestre del ciclo lectivo 2014 (II)
Se terminó el primer trimestre del presente ciclo lectivo y hay varias cosas para comentar, algunas más o menos importantes, otras curiosas, y algunas bizarras…
Lo preocupante: la violencia en las escuelas.
El tema de la violencia escolar no es nuevo. Es un tema que viene creciendo año a año y que parecería que en cada ciclo lectivo se incrementa. Hace algunos años en Polimodalitos advertíamos que algún día esa violencia iba a terminar en una tragedia, y lamentablemente en 2014 ocurrió: ocurrió en Junín y en Santa Fe, alumnos muertos a manos de compañeros.
Yo no quiero ser pesimista, ni “agorero de los medios”, pero en cualquier momento esta violencia escolar va a terminar en una tragedia donde la noticia será la muerte de un docente, ojalá me equivoque y que nunca pase, pero lo único que hay que hacer es ver lo que pasa en las escuelas, esta semana la noticia fue la golpiza de un grupo de padres a tres docentes en una escuela de Solano, donde uno de nuestros compañeros estuvo 20 minutos desmayado en el piso.
¿Y cómo se encuadra todo esto? Personalmente creo que es una de las tantas cosas que deja la “década ganada”: la decadencia social. Y esa decadencia social se traslada a las instituciones escolares, donde las normas son difusas, donde la autoridad docente está fuertemente deteriorada, y donde se deja “hacer y hacer” y cuándo se intenta poner límites ya –en muchos casos-es tarde.
Los docentes estamos absolutamente desprotegidos, ante un conflicto en la escuela el último que tiene la razón es el docente, el maestro es el que no aplica “las estrategias correspondientes” y los alumnos y los padres son los que tienen la razón…
Y esto es lo que han creado, esto es lo que pasa cuando se escucha primero al padre que se va a quejar a Secretaría de Inspección, esto es lo que pasa cuando se mete a los alumnos “de prepo” en las escuelas con el relato de la inclusión, pero así dadas las cosas termina siendo una falsa inclusión, las escuelas en estas condiciones terminan siendo solamente “containers”.
Nadie puede estar en contra de la educación para todos y todas, nadie puede estar en contra de la obligatoriedad de la educación, pero meter a todo el mundo en las instituciones escolares y dejar a los docentes solos es una falsa inclusión. Muchos de nuestros alumnos necesitan más que una escuela, muchos necesitan asistencia psiquiátrica, psicológica, ante todos los problemas que padecen, y los gabinetes escolares no alcanzan, y muchas escuelas ni gabinetes tienen. Y ni hablar de las carencias materiales.
Darles a los adolescentes un plan social y meterlos en una escuela no es inclusivo, es como si los gobiernos les dijeran a los chicos “como sabemos que no hay mercado de trabajo para ustedes-o sólo trabajos basuras-y tampoco podemos hacer nada desde el Estado les damos un Plan y arréglense como puedan”. Y los resultados están a la vista. La deserción, el abandono y el fracaso escolar es-lamentablemente-moneda corriente. Hay muchas escuelas en el profundo conurbano que no son viables como escuelas, hay muchos docentes que van a trabajar con miedo, en educación la “década ganada” no se ve, y la violencia que se vio en estos meses es alarmante. Y en los medios de comunicación solamente aparecen los casos más graves, y solamente algunos, pero por cada caso de violencia escolar que se mediatiza hay no menos de cien casos que no se publican en los medios, casos que por ser “menores” no dejan de ser igualmente graves.
La violencia escolar en este trimestre fue sencillamente terrible.
Serale
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