Lo que deja agosto (II): La crispación en el sistema educativo
La forma de hacer política “K” está afectando cada vez más a nuestro querido sistema educativo, es muy raro todo lo que está pasando.
El primer revuelo que se armó fue por el tema de la militancia de La Cámpora en las escuelas primarias, y como una respuesta a esta militancia el gobierno de Macri en Capital estableció un “0-800” para recibir llamados-incluso anónimos-para que se puedan denunciar las escuelas donde están militando los camporistas.
Y otra vez los ciudadanos de a pie quedamos en medio de una pelea política, como cuando quedamos en medio por el tema de los aguinaldos. Aunque en este caso es peor, quedaron los chicos en medio de un nuevo “K”ilombo.
La verdad es que si yo tuviera un hijo de “6, 7, 8” años no me gustaría que los políticos entraran a la escuela a hacer “talleres” con esas banderas partidarias, no sólo es que no me gustaría, también está prohibido hacer política partidaria en los establecimientos educativos. Pero sabemos que a los “K” les importa nada el respeto a la ley, sin ir más lejos la Corte Suprema dictaminó en 2009 sobre la pauta publicitaria en los medios y no le dieron ni bola…
Por ahí escuché que alguien defendía la entrada de La Cámpora a los colegios diciendo que todos podían hacer lo mismo…¿me gustaría saber qué pasaría si el PO intenta entrar a las escuelas?, ¿los dejarán?
Y Macri respondió con un 0-800…y los cristikirchneristas se ofendieron y salieron a decir que esa era una actitud antidemocrática…justo los “K” que de democracia saben bien poco, justo ellos que son los reyes del verticalismo!
Y encima se metió Hebe diciendo que la militancia política debe hacerse desde los jardines de infantes, es decir, con los nenes de 4 ó 5 años y menos también…
Ya se están pasando de rosca, ¿por qué no dejan a los chicos afuera de sus impresentables consignas?, dejen a los chicos vivir una infancia lejos de la política, por favor!
Me temo que la próxima militancia de estos políticos impresentables sea en las maternidades.
Pero nada es casualidad, y si La Cámpora entra a los colegios es por algo, y ese algo es nada más ni nada menos que el proyecto de ley para que los adolescentes puedan votar a partir de los 16 años: qué lindo debate, ¿están nuestros alumnos en condiciones de votar a consciencia?, ¿tienen ya una madures política?, eso importa poco, hay individuos que tienen 50 años y que votan cualquier cosa.
Es que los pueblos son así…pueden llegar a votar cualquier cosa, y si no me creen vean un poco la historia-la nuestra y la del mundo-…
Pero la crispación no terminó ahí. Cuando se terminaba agosto se difundió un video hecho por unos docentes de Capital con una parodia sobre Macri. Y la respuesta de Macri fue la separación de nuestros compañeros de los cargos.
Todo muy exagerado, todo producto de la crispación, y en el fondo todo producto de una forma de hacer política, la forma de hacer política que tienen los “K”. Tendríamos que parar la pelota y reflexionar un poco, pero “Cris” no sabe hacer política de otra forma.
Y encima salen los sindicatos a hacerle un paro a Macri…yo no voy a defender a Mauricio, solamente quiero preguntar una cosa: ¿Dónde carajo estaban los sindicatos docentes cuando Cristina nos degradó en el Congreso? ¿eso también no ameritaba un paro?
Por eso no creo en este paro de los sindicatos de Capital, y claro, menos creo en Cristina y en Macri.
Compañeros, estamos solos. Realmente solos en medio de una disputa electoral que tiene como meta 2015, solos en medio de la violencia escolar, solos en medio de un caótico sistema educativo…solos.
Serale.
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