El tema de los terciarios es todo un tema
La formación docente deja mucho que desear. Es muy increíble ver a los nuevos docentes que se incorporan a las escuelas. Muchos no tienen el más mínimo sentido de la responsabilidad. Entran y ya están pensando en faltar a la clase siguiente.
Uno de los tantos problemas que tienen los terciarios es que si exigen un poquito más se quedan sin alumnos. Es casi lo que pasa en el polimodal. Pero claro, aquí es otro nivel. Se esta formando docentes, por lo tanto no es lo mismo. Pero muchos docentes no piensan en eso a la hora de evaluar a los estudiantes de un profesorado, están más preocupados en que se cierren cursos y en perder un par de horas.
El otro problema es que la docencia se convirtió en uno de “los mejores trabajos” que uno puede conseguir. Claro, no es “el cielo”. Pero comparando con los contratos basura y con el resto del mercado laboral paupérrimo que hay en Argentina, la docencia casi es el paraíso. Entonces entran los alumnos del terciarios solamente por ser la docencia medianamente segura, por su obra social, y por sus vacaciones un poco más largas que en el resto de los trabajos. La semana pasada en mi vieja EGB, donde tengo mi noveno, la secretaria me comentaba que en la hora de construcción ciudadana los chicos se matan. Fue a ver una clase y cuando entró y habló con la docente la profesora le dijo “a mi no me importa que se maten, yo vengo por el sueldo”…Real! No miento.
Otro de los problemas del terciario es que muchos de sus estudiantes son “polimodalitos” con un par de años más y nada más. Por lo tanto es imposible pedirles que lean un libro-o un capítulo de un libro-de una semana a otra. Y cuando el alumno es más grande, viene ya sin el hábito de estudio, con la necesidad de trabajar a turno completo, sin tiempo para el estudio, y con escaso capital cultural acumulado.
Los terciarios son por lo tanto un eslabón más de “la cadena educativa” y no podemos pedir que funcionen bien cuando el resto de los eslabones de la misma cadena están rotos. El ausentismo docente en el terciario es idéntico al de Media. Los docentes son los mismos, con las mismas problemáticas, cargados de horas. No es de extrañar que haya cursos en los profesorados donde los alumnos pasen meses sin clases porque desde la renuncia y/o jubilación de un profesor pasan meses hasta que se hacen los concursos.
Es increíble, pero en los profesorados la mitad o más de la mitad de las materias son por promoción, y muchos alumnos promocionan con 6 ó 7 clases en todo el año, o con un par de apuntes. Y cuando no hay promoción en las materias los finales son de risa. Tuve practicantes en mis cursos de Media y me contaban como en diciembre llegan a rendir 6,7,8 “finales”. Muy increíble.
Bueno, a los terciarios hay que mejorarlos, muchos de ellos forman parte de la ficción del sistema educativo. Y ni hablar de muchos terciarios privados…
Para colmo de males, a la hora de los actos públicos, los docentes formados en universidades públicas, con una formación mucho mejor tienen igual o menor puntaje que los docentes salidos de un terciario del profundo conurbano, ni hablar de los terciarios privados, muchos de ellos con tal de mantener matrícula dan a los alumnos 4 ó 5 ó 6 oportunidades en los parciales.
Con esto último se va a plantear seguramente una polémica si se quiere hacer una reforma. En cuanto la dirección de escuelas diga “le damos medio puntito más a los títulos universitarios que a los títulos terciarios…”En ese momento ya veo un paro para impedirlo, y como la mayoría de los docentes del sistema son de un terciario no se podrá implementar…
Como dije en uno de los últimos artículos, los docentes somos parte también del problema, mucho de nosotros va a resistirse al cambio si pensamos que vamos a perder un poquito algo, sin tener en cuenta una visión global de la educación.
Hasta Pronto
SERALE
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