El problema es cultural…
En el artículo anterior comentaba como se borran faltas a los alumnos, acontecimiento que es parte del facilismo que se le creó al alumno.
En mi “querido y famoso noveno” la semana pasada apareció una alumna que estaba “desaparecida" desde hace más de tres meses, creo que no venía desde los tiempos de la gripe “A”. Ante mi pregunta a la preceptora “¿por qué?" La misma me respondió “porque no se la puede sacar de la lista, la secretaria ayer le mandó una carpeta con los desertores al inspector y el inspector le dijo que no la recibía, que tenía que volver a llamarlos…”
Y la carpeta estaba con la documentación correspondiente, con los “teléfono-gramas” enviados…
¿Y por qué hacen esto los inspectores? Porque ellos son “apretados” por el inspector jefe, y a su vez el inspector jefe recibe la orden de “más arriba” para tratar de no sacar a nadie del listado, sobre todo en los primeros tres años de la nueva secundaria.
¿Por qué? ¿Las autoridades están preocupadas por la educación? Creo que no, es que no quieren después tener que explicar la escandalosa deserción. El tema pasa por allí. No por tratar de mejorar la calidad educativa, todos somos un “número”, y hay que cuidar las estadísticas.
Es muy increíble como faltan los alumnos. En mi noveno-o 3° de la nueva secundaria como quieran, es lo mismo-en los 11 años que llevo como docente jamás un alumno quedó libre. Y tuve alumnos con 30-50-90 ausentes y nada pasa…
Lo grave es que esta situación termina siendo perjudicial para el alumno que si podría rendir más y que de pronto dice “voy a empezar a faltar, si total ‘fulanito’ se falta todo y no pasa nada…no voy a estudiar más si todos igual pasan, el año pasado ‘fulanito’ no venía nunca y pasó…”
Es una cadena, es el sistema, desde el poder político, hasta el último eslabón. Se ha facilitado el paso del alumno por el sistema educativo, y por lo tanto el problema se convirtió en cultural, ya los chicos no estudian, y pasó a ser cultural el problema, ya vienen al secundario sin hábitos de estudios, sin la cultura del esfuerzo, acostumbrados a hacer lo mínimo, se acostumbraron a estar todo el tiempo con el celular en la mano, son totalmente apáticos para muchas cosas, muy lejos de los estudiantes de generaciones anteriores, muy lejos de esos estudiantes de los años ’60 y ’70, politizados, militantes, que peleaban por el boleto estudiantil, que se movilizaban.
El problema es cultural. En los ’60 y ’70 el poder trataba de contenerlos, de desarmar los centros de estudiantes, de despolitizarlos. En la actualidad desde la dirección de escuelas se facilita la creación de centros de estudiantes, se normaliza con resoluciones para que los chicos puedan crear centros de estudiantes y nada. Nada, nada. Todo el día con los celulares en la mano, idiotizados, sin la posibilidad siquiera de lograr un mínimo interés por algo. Es cultural.
Hasta Pronto
SERALE
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