¿Cómo solucionamos el tema de la violencia escolar?
En los últimos artículos escribí sobre la violencia escolar. ¿Cómo la solucionamos? ¿Sirvió la eliminación de las amonestaciones? ¿Cómo funcionaron los consejos de convivencia escolar? ¿Disminuyeron los conflictos en el aula con los consejos de convivencia? ¿Volvemos a las amonestaciones?
Sin dudas la violencia escolar es parte de una violencia mayor: la violencia social. Vivimos en una sociedad violenta, violencia que se expresa constantemente en varios planos y nuestros alumnos son parte de esta sociedad, así que no es de extrañar que la violencia se exprese en las instituciones.
Yo creo que deberíamos volver a las amonestaciones. Generaciones de argentinos nos educamos con ese régimen disciplinario y no nos pasó nada. Los adolescentes necesitan que alguien les marque los límites, límites que muchas veces no encuentran en las casas. Creo que es un error que los alumnos formen parte de consejos de convivencia en igualdad con el docente. No se les puede pedir a los adolescentes de 15-16 años que consensúen medidas disciplinarias con los docentes para los pares. Y menos invitar a formar parte de los consejos de convivencia a los padres en un momento histórico donde muchos de ellos para no asumir el fracaso como formadores terminan avalando cualquier conducta de sus hijos.
Lamentablemente a todos nosotros nos cuesta manejar la libertad, todos necesitamos algún régimen de sanciones y mucho más los adolescentes. Un ejemplo de esto es lo que me pasó el martes. Estuve hablando con los alumnos de un curso como media hora, una charla sobre los celulares en el aula, sobre las gorritas que muchos no se sacan en clases, sobre los auriculares que acompañan a los celulares, y en la charla se creo un clima muy bueno, pero nadie se sacó la gorrada de la cabeza…seguían con los celulares, y cuando más persuasiva intentaba ser mi explicación más “justificaciones injustificables” encontraban los alumnos para decir “pero si no tiene nada que ver…si no molesta…”. Y en ese momento entró la directora y todos rápidamente se sacaron las gorras. Es que así funciona, ser un poquito “duro” no viene mal, poner unos límites no les hace nada mal a los chicos.
En fin…en las dos últimas décadas creo que quedó demostrado que muchas de las nuevas teorías pedagógicas no funcionaron. Y aunque no todo tiempo pasado fue mejor deberíamos revisar algunas viejas metodologías volverlas a aplicar si en el pasado funcionaron y listo. ¿Ustedes que piensan? ¿Cuál es el problema? Muchas de las nuevas teorías pedagógicas son solamente desprendimientos de teorías más amplias. Por ejemplo, desprendimientos de teorías neoliberales, muchas de esas teorías pedagógicas solamente justificaron el liberalismo. Y si hay que volver al positivismo volvamos, después de todo miles y miles de intelectuales se formaron en sus principios….
Adjunto una nota de La Nación aparecida esta semana sobre el tema:
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1168538
Hasta Pronto
SERALE
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