La feria del libro
El viernes intenté sintetizar algunas actividades en una sola, intenté aglutinar un paseo (que necesitaba) con algo de esparcimiento (que también necesitaba), algo de shopping (con poca plata) con algo cultural y la síntesis perfecta resultó un excursión a la feria del libro “del autor al lector” que se lleva a cabo todos los años en La Rural.
Hay un montón de preguntas que uno podría hacerse, como por ejemplo como es posible que vaya tanta gente, o como puede ser que tenga tanta trascendencia en un país donde la cultura ha decaído tan abruptamente. Miles de personas visitando el predio por día durante casi tres semanas consecutivas. Un turista desprevenido podría pensar que nuestro país es un gran consumidor de libros. Pero las estadísticas demuestran como los argentinos leíamos mucho más antes de la existencia de la feria del libro que ahora.
Esta es la 35° edición, es decir, que antes de que se realizara cualquier feria del libro (en la década del sesenta) los argentinos leíamos tres libros per capita por año, y hoy con feria incluida las mismas estadísticas demuestran que los argentinos leemos menos de un libro per capita por año.
Pero no sólo eso, el nivel cultural, la educación en general, era más alta en aquellos años que en el presente. ¿Cómo se explica entonces este fenómeno? Vamos a la feria arrastrados ¿por la publicidad que se monta a su alrededor? ¿Vamos a hacer shopping? Es decir, ¿vamos a pasear, a visitar los stand y nada más?.
Pero mucha gente compra libros, y se llevan de a dos o de a tres ejemplares, entonces ¿compramos y los guardamos en la biblioteca sin abrirlos? O ¿consumimos lecturas irrelevantes? ¿O la feria del libro es algo artificial, como una isla en el desierto? O ¿la brutal concentración del ingreso se traduce también en una brutal concentración del conocimiento donde solamente consumen libros los que van a la feria del libro y el resto de la sociedad nada-nada?.
Lo cierto es que el nivel cultural de todos los argentinos no es lo que todos desearíamos, yo mismo que soy docente y he rendido no sé cuantos finales debo reconocer que tengo lagunas por todos lados, lagunas que a veces parecen mares…
En un determinado momento estaba en medio de una de mis editoriales favoritas, “Fondo de Cultura Económica”, muy entretenido en el sector de libros de historia, pero de pronto me di vuelta y en una mesa de educación del stand estaba “paradito” un libro que tranquilamente podría ser el nombre del blog: “La tragedia educativa”. ¿Casualidad? ¿Destino? No sé, pero terminé comprándomelo y ya que está en línea con los profundos sentimientos y pensamientos del blog “polimodalitos” les voy a trascribir parte de la contratapa:
“…en Argentina la educación aparenta ser una prioridad, si se considera el discurso público de los dirigentes. Pero, ¿acaso ese discurso refleja una preocupación real, traducidas en políticas y decisiones concreta que dan a la educación el lugar privilegiado que debe tener en nuestro país, con vistas al futuro? (…) la acción concreta de la sociedad argentina no parece estar guiada por esas ideas. Es más, vivimos rodeados de señales que demuestran de manera inequívoca que la nuestra es una sociedad contra el conocimiento (…) de hecho, el fracaso escolar de nuestros niños y jóvenes no es el fracaso del sistema educativo ni de la instrucción escolar: es ante todo, el fracaso de un modelo cultural y de un sistema de valores (…) casi el 70 % de nuestros niños y jóvenes no comprenden lo que leen, debemos tener presente que quizás no comprendan lo que leen en los libros, pero comprenden muy bien lo que leen en la sociedad”.
Bueno, cualquier parecido con algunas ideas del blog no es casualidad, es la realidad.
Hasta pronto
SERALE
PD. El libro es: La tragedia educativa, Guillermo Jaim Etcheverry, FC
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