Datos objetivos de la ficción del sistema educativo
En muchos de mis artículos he comentado desde mi subjetividad como el sistema educativo es una ficción para muchos de nuestros alumnos. Lo que voy a tratar de demostrar a partir de ahora es lo ficticio del sistema a partir de datos objetivos.
1. El sistema es ficticio desde el mismo momento que se ha expandido pero no logró dar una movilidad social a los alumnos. Se ha expandido la matrícula en el último cuarto de siglo pero simultáneamente la expansión no tuvo un correlato con la calidad educativa del mismo.
2. Hay más alumnos inscriptos que hace dos décadas atrás en el sistema pero también la pobreza se ha expandido. Hoy el 49% de los niños y adolescentes del país son pobres y 14,3% son indigentes. Por otro lado el 10% de los chicos en edad escolar no va a la escuela y 19,4% es la tasa de abandono interanual del polimodal, para estos sectores el sistema educativo es ficción pura.
3.El sistema es ficticio desde el mismo momento que los inspectores “sugieren” a los directivos que “traten” de “amortiguar” la repitencia.
4.Ficticio desde el mismo momento que un director de EGB “sugiere” a un profesor que no sea tan exigente en los exámenes, doy fe de esto, en un par de oportunidades me han sugerido esto mismo.
5.Es ficticio cuando un alumno de EGB tiene más de 60-70 faltas y sigue siendo alumno regular.
6.Es ficción pura cuando un alumno desaparece por largo tiempo del colegio y sigue en lista, para “declararlo desertor” la asistente social tiene que citar a los padres, ir a la casa, hacer actas, todo un trámite que lleva tanto tiempo que cuando llega a fin de año el alumno aún sigue en lista.
7.Es increíble, pero hace tres años (en mayo de 2006) de un Viernes a un Lunes tuve un incremento de tres alumnos en mi famoso curso de noveno, resulta que fueron subidos desde el octavo (aún habiendo repetido) porque existe una reglamentación de primaria que permite “subir” a alumnos por una cuestión de edad, la reglamentación sustentada en “el desfasaje de edad”
8.El año pasado un alumno de noveno, muy pero muy complicado por su conducta, fue sacado “diplomáticamente” del sistema por el director .Resulta que nuestro directivo en cuestión cito a la madre y le dijo que “como se excedía de edad no podía venir más a la escuela pero que se quedará tranquila que en todo caso podía rendir las materias en Diciembre”. Llegado el mes de diciembre el alumno aprobó todas las materias sin ni siquiera estar presente, lisa y llanamente el sistema se lo sacó de encima (no vaya a ser cosa que se anote de nuevo en noveno).
9.Ficción pura desde el mismo momento que en los segundos años de polimodalitos se aprueba a alumnos que no están para aprobar por el miedo a que no haya matrícula para abrir el tercero al año siguiente y se produzca cierres de cursos y su lógica consecuencia de desplazamiento de profesores.
10. Ficción cuando en una mesa de examen se aprueba a un alumno sólo porque respondió dos preguntitas porque “los que pasaron antes a rendir no habían contestado ni media”. Se termina aprobando sólo porque había estudiado “más” que los demás.
11.Ficción cuando los preceptores “borran ausentes y llegadas tardes” con el fin de que el alumno no quede libre.
12.Ficción porque cuando un alumno egresa choca con la realidad. Las estadísticas demuestran como el noventa por ciento de los alumnos que egresan de la escuela pública no puede aprobar el examen de ingreso a la universidad, terminan entrando los egresados de los buenos privados (que tampoco son todos). Pero se produce la paradoja de que terminan yendo a la universidad pública los alumnos de los colegios privados.
13.Ficción desde el mismo momento que el egresado de polimodalitos no se asegura un empleo con su título. Encontrar trabajo depende más del capital social que puedan tener (como un conocido que lo pueda recomendar en un trabajo) o de la suerte.
14.Ficción cuando se dibuja matrícula, cosa muy común que he visto en reiteradas oportunidades.
15.Ficción cuando desde el Gobierno dicen “aumentó la calidad educativa, y se cumplieron los 180 días de clases”, pero creo que estoy demostrando como eso no es cierto, si leen desde el primer artículo del blog se darán cuenta todos los días de clases que se pierden por distintos motivos, no sólo paros (y después nos acusan por los paros y por tener de rehenes a los chicos) sino también problemas de infraestructuras, paro de porteros, citaciones con inspectores, etc. Lo que pasa es que para la vista de todos sólo se pierden días de clases cuando hay paro docente y nada más. Yo diría nada más ficticio, hay trimestres con 4 o 5 clases, y ya a esta altura hasta me parece “casi normal”.
16.Ficción cuando en los colegios se hacen mil cosas a la vez como empapelar las paredes con láminas, colgar afiches, hacer concursos, hacer pintadas, realizar eventos de todo tipo, pero todo termina siendo más de lo mismo, como dije en mis artículos anteriores, acontecimientos para mostrarse, pero los alumnos que hacen todo esto lo hacen a costa del tiempo que deberían dedicar a la lectura y al verdadero estudio y a la resignación de horas de clases. Por lo tanto estos alumnos participan de todo lo mencionado pero no pueden resistir a una prueba seria de ningún tipo. Aquí parecería que se impone algunas de las tendencias desarrolladas en artículos anteriores: acontecimientos para entretener al alumno y para que los docentes se muestren. Después se sintetiza en la apariencia de que hay docentes que trabajan mucho y otros nada. Pero la comprobación de lo que digo está a la vista: si los alumnos que participan en todo estos acontecimientos se llevan materias, directamente no van a las mesas, o reprueban, simplemente porque no están en condiciones de enfrentar una mesa de examen medianamente seria.
En medio de toda esta situación obviamente que hay alumnos que se superan pero son los menos, y no precisamente por las bondades del sistema educativo más bien es porque tienen algunas condiciones sociales que lo respaldan, como una familia que se ocupa de ellos, como tener el espacio necesario en la casa para estudiar, no tener que cuidar hermanitos, no tener la necesidad de trabajar todo el día, etc. Pero aquellos que no tengan estas mínimas situaciones sociales que lo respalden no tienen ninguna posibilidad de lograr una movilidad social desde el sistema educativo, y de ahí el fracaso escolar, la deserción, el abandono por falta de motivaciones y por ello ven al colegio como una institución irrelevante (lo que se llama darwinismo social típico en sociedades como la nuestra).
En fin, podría dar cien ejemplos más, pero se me están acalambrando los dedos, es toda una maquinaria perversa para mantener la ficción de la “igualdad de oportunidades” que pregonan las democracias como las nuestras. Los pobres, y todos aquellos que no tienen defensas ideológicas y un pensamiento abstracto para darse cuenta de todo esto no están en condiciones de ver la realidad, entonces ellos mismo dirán “yo deje la escuela, mi fracaso es mi culpa, tuve oportunidades de estudiar y no estudié por vago…” y el sistema así saldrá “bien parado”. Los que fracasan y los desertores del sistema educativo no están en condiciones de darse cuenta de toda esta perversidad, tomaran su propio fracaso como algo “natural”. Y los políticos, los funcionarios encargados del sistema educativo y la propia democracia quedaran como que su función fue bien realizada…total, sólo un trasnochado como yo ve todo esto, y en cierta forma tienen razón, en este momento, cuando estoy terminando este artículo son las 2 de la mañana…
Hasta pronto
SERALE
La fuente para los porcentajes del la realidad (del punto 2) son de la revista Viva de clarín del último domingo, la revista tomó a su vez como fuente a la UNESCO
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