Las mentiras del poder
Adjunto una nota publicada ayer en Infobae.com. donde el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires acusa a los docentes de todos los males de la educación pública:
Lo primero que Macri dice es que “los sindicatos han generado las malas conductas”, y condenó la soberbia y la intolerancia de los gremios. No voy a ser yo quien defienda a los sindicatos, ellos también fueron cómplices de la debacle Argentina. No sólo los gremios docentes, sino también los gremios de las distintas actividades productivas. No olvidemos que la mayoría no se resistió demasiado a las privatizaciones de los noventa, no olvidemos a los Daer y compañía, no olvidemos a la CGT “oficialista”, etc.
Quien tiene idea de cómo funciona internamente un gremio sabe de lo que estoy hablando.
Pero ¿Quién es Macri? Macri es uno de los dueños de la Argentina, heredero del grupo SOGMA, ya no estoy diciendo que es un millonario, pues para serlo se necesita mucho menos de lo que Macri tiene, estoy diciendo que Macri pertenece a una de las ocho o diez familias con verdadero poder económico capaz de cambiar el rumbo del país con los famosos golpes de mercados.
Macri estudio en el colegio Cardenal Newman de San Isidro, uno de los más exclusivos del país. Macri es un empresario, y no nos debe sorprender que aborrezca la inversión en la educación o en el desarrollo cultural del país. Tampoco olvidemos que una de sus promesas de campaña fue sacar la señal del canal de la ciudad porque según él no tenía rating. Y si no lo hizo fue porque no pudo, como muchas cosas que quiso hacer y no hizo por falta de muñeca política aún teniendo mayoría en la legislatura de la ciudad de Buenos Aires.
El ausentismo en los colegios o las “malas conductas” generadas por los gremios de las que habla Macri son producto de causas mucho más profundas que hay que analizar seriamente. Son producto de la tragedia social Argentina, del descalabro del sistema educativo, de la debacle social, de la desinversión educativa, de la ausencia del Estado, Y de un Estado que donde está presente muestra su ineficacia. Es lo que quedó después de la destrucción del Estado de Bienestar, es producto de este Estado post social.
Los problemas del sistema educativos de la ciudad de Buenos Aires son casi calcados a muchos de los problemas del sistema educativo de la provincia de Buenos Aires, y de los sistemas educativos del interior del país. Sencillamente porque están todos en nuestra bendita Argentina, y es muy difícil que un sistema educativo funcione como una isla, todo lo que pasa en la sociedad, en el sistema político, se ven reflejados en las escuelas. Desde el despilfarro, el desinterés, la abulia, la corrupción, hasta la violencia social se terminan trasladando al sistema educativo. Nos asombramos de la violencia en el aula. Pero es absolutamente normal en una sociedad violenta ver violencia escolar. La violencia en nuestro país se expresa en distintas formas, es violento que un nene tenga hambre, es violento que los jubilados ganen miserias, es violento que el Estado no se ocupe de los que más lo necesitan, es violencia pura la inseguridad creciente, son violentos los discursos políticos, tanto desde el oficialismo como desde la oposición, todavía recuerdo el gesto de Martín Loustau con la mano amenazante sobre el rostro de Guillermo Moreno en el palco de un acto político en medio del conflicto con el campo.
Bien, creo que, como dije antes, cambiar la realidad del sistema educativo en este momento es casi imposible. No hay ninguna voluntad política. Tampoco hay ninguna alternativa de construcción diferente que se le oponga y que tenga reales chances de acceder al poder. Lo único que podemos aspirar a hacer es tratar de frenar más la caída, amortiguar todos los efectos perversos del sistema y tratar de mejorar lo que se pueda el funcionamiento burocrático de nuestro sistema educativo. Creo que por el momento no hay más espacio para algo más.
Por todo esto mi frustración con el sistema educativo. Creo que sé lo que pasa, pero no le veo solución para los próximos años. Frustración porque comencé en la docencia en el año ´91, los primeros 3 ó 4 cuatro años me mantuve con pocas horas, cuando más o menos me consolidaba vino la reforma educativa, terremoto total, desparramo de horas, 5 ó 6 años más para otra vez para volver a concentrar cursos y cuando me estaba consolidando de nuevo otra reforma. Es que ya veo los movimientos de los próximos años.
Por eso, es una falacia todo lo que dice Mauricio Macri. Y él lo sabe. Nosotros también. Lo que sucede es que él tiene el poder y nosotros no. Y cuando un discurso viene desde el poder parece más verdadero que cuando un discurso viene desde el llano, más aún si son fogoneados por los medios de comunicación…
Comienza en un par de minutos “Los Expedientes Secretos X” (ya saben que es mi serie favorita) así que me voy despidiendo, pero como faltan aún un par de minutos podría hacer un paralelo entre mi serie favorita y mi vida real…, yo podría ser Fox Mulder, un personaje viviendo entre la realidad y la ficción, en este caso, entre la realidad social y la ficción del sistema educativo. A mi lado tengo a una pelirroja trucha que tranquilamente podría ser Scully. Y Skinner podría se cualquier inspector del distrito (total como soy Mulder no le doy pelota a ninguno). Y el padre del Mulder, un personaje oscuro y con poder, tranquilamente podría ser cualquier intendente del conurbarno. ¿Y los extraterrestres? Bueno, aquí sin lugar a dudas serían nuestros reformadores…ahora sí me voy porque Scully me llama….
Chau
PD. ¿Sin un poco de humor como sobrevivimos?
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