Mi clase alusiva sobre Alfonsín
Ayer la dirección de escuelas de la provincia de Buenos Aires repartió una carta para que los profesores lean en los curso, la misma tenía la intención de reivindicar y homenajear al ex presidente de la nación.
En dos de mis cursos se me hizo realmente complicado tratar el tema. Ante las preguntas relacionadas a su figura las respuestas fueron casi nulas, no conocían más que cuestiones muy fundamentales. Sólo algunos alumnos sabían quien fue Alfonsín, a que partido pertenecía y una ubicación vaga de cuando había sido presidente.
En el otro curso que me tocaba ayer, un curso de adultos, un segundo año, las respuestas no fueron mucho mejores, es que en realidad los adultos son en muchos casos “polimodalitos más grandes”. Lo bueno es que por lo menos prestan más atención y un docente puede hablar más fluidamente sin ser interrumpido.
La primera conclusión que quiero hacer es que nuestros alumnos son “analfabetos políticos”. Ya en artículos que publiqué anteriormente me exprese sobre los “analfabetos funcionales”. ¿Pero quiénes son los “analfabetos políticos”? Creo que en esta categoría entrarían todas las personas que no pueden contestar preguntas simples como las siguientes: ¿Quiénes fueron los presidentes en las últimas décadas?; Los que no pueden identificar más de dos o tres partidos políticos; Los que desconocen a los líderes de la oposición; Los que no pueden identificar más de dos o tres miembros del Gobierno; Aquellos que no tienen la mínima idea de que es la izquierda y la derecha; Las personas que no pueden diferenciar una medida económica de una política; etc.
En este contexto explicar lo que Alfonsín significó para nuestra democracia se convierte en una tarea muy difícil. La verdad, es que en el 3° de SB (ex 9° de EGB) y en 1°de polimodal mi preocupación estaba más centrada en controlar un posible desbande.
Toda esta situación fue muy frustrante, pero fue doblemente frustrante por una nota aparecida en el diario Clarín de ayer mismo. Tengo por costumbre leer un diario todos los días ni bien me levanto, la primera hora, hora y media del día, mientras desayuno leo uno o dos diaros antes de hacer otra actividad. Ayer en el suplente “S!” de Clarín la nota de tapa era sobre un joven argentino, Juan NASCIMBENE, de 17 años que fue recibido por el primer ministro inglés Gordon Brown, por el presidente de México, Felipe Calderón, entre otros líderes mundiales. El jueves se plantó ante los máximos líderes mundiales y dio un discurso ante el grupo de los 20, “el G20”.
Juan Nascimbene es un chico argentino nieto de ex intendentes de La Plata y san Andrés de Giles, hijo de médicos, nació en La Plata pero se mudó a San Isidro y la secundaria la hizo en “el san Andrés”. Tras un Casting fue seleccionado y lo eligieron entre 60 chicos de 43 países para viajar a Davos el año pasado.
Es increíble la claridad de ideas que tiene Juan. Para leer la nota completa ver: http://www.si.clarin.com/2009/04/03/home/01889993.html
Pero claro, fíjese usted cual es su origen social, una clase media muy acomodada, donde lo más probable es que en la mesa familiar las discusiones políticas sean lo más normal. Vea su educación: “el San Andrés” de San Isidro es unos de los colegios privados más exclusivos que hay, con una cuota que ronda los $2000, y es bilingüe. Y bueno, por estar en San isidro está también “bajo la órbita de la dirección de escuela, como nuestras escuelas”.
En mis artículos anteriores opiné sobre las diferentes realidades de nuestros chicos, Juan pertenece a un sector social muy diferente a la de nuestros alumnos. Los alumnos que nosotros vemos en los “polimodalitos” pertenecen al sector social que integran la mayoría, donde cuatro de cada diez habitantes del conurbano vive por debajo de la línea de pobreza, y uno de cada diez por debajo de la línea de indigencia.
Para terminar este artículo y conectar todo lo dicho, y relacionar la clase alusiva sobre Alfonsín y la carta que envió la dirección de escuela que dice: “…Para que la Argentina pudiera dejar atrás el pasado era necesario construir una ciudadanía social, democrática, desde las instituciones educativas (…)se potenció la vida democrática (…)y toda otra forma de participación (…) esta escuela democrática pudo albergar los cambios culturales, sociales, y generacionales…” quiero decir,
Señor Gobernador Daniel Scioli debería saber que la democracia también es igualdad de acceso al conocimiento, igualdad social, igualdad de oportunidades.
Don Raúl Ricardo Alfonsín convocó al Congreso Pedagógico Nacional con la idea de mejorar la educación a través de la inclusión social. Ahora podemos entender que su esfuerzo ha sido despilfarrado, hoy la redistribución del ingreso es más regresiva que cuando le tocó gobernar. ¡Perdón “don Raúl, pensar que Oporto llora por una huelga de 48 horas y a usted le hicieron un huelga de más de un mes y la aguanto estoicamente!
Es hora de pensar como cambiamos todo esto. No es viable una Argentina tan desigual. No puede existir el abismo que existe entre Juan Nascimbene y nuestros “juanes”. No tiene sentido un país así.
Hasta la próxima
SERALE
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