¿Y yo qué pienso sobre este paro de 48 horas?
Qué pregunta. En el artículo anterior traté de mostrar cómo piensan los padres y la sociedad en general de los paros docentes. Es lamentable como nos ven, a esto me refiero cuando digo que estamos sin apoyo social.
Pero ¿qué pienso yo en esta oportunidad sobre el paro de hoy y el de mañana?
Creo que son inoportunos. Inoportunos desde el mismo momento en que nuestra dirigencia gremial está seriamente cuestionada. Ya no tienen la más mínima credibilidad para muchos de nosotros. A principio de año aceptaron un 9 % de aumento cuando ya se sabía que la inflación anual iba a superar fácilmente ese porcentaje. Lo peor de todo es que el gremio dijo que “consultó” a las bases y fueron las bases la que aceptaron ese aumento. Cosa nada más alejada de la realidad.
En estos días desde el mismo sindicato se dice alegremente que “los paros son contundentes” y que “todos” los docentes estamos de acuerdo con el paro. Nada más alejado de la realidad. Hay muchos compañeros que no lo hicieron.
En este momento los paros no tienen razón de ser. A esta altura del año lo único que hacen es complicar nuestro trabajo. Los que somos de Media tenemos clases una vez por semana con los chicos por tenerlos en una sola materia. Y puedo asegurar que en los últimos dos meses los miércoles casi no hubo clases. Ayer, charlando con un amigo por teléfono me decía precisamente eso: “hace como dos meses que no veo a los del polimodal, entre los paros docentes y paros de porteros y suspensiones de clases por algún otro motivo…”
¿Y yo qué voy hacer en esta oportunidad?
Bueno, yo estoy casi en la misma situación que mi amigo. Se me complicaron sobre todo los días jueves. En los últimos dos meses tuve clases con mis segundos de polimodalitos solamente un par de veces. La “maratón” de clases perdidas los jueves empezó con “la maratón de lectura”, siguió con paros de porteros y/o docentes y con otros acontecimientos que se hicieron en la escuela. En cuanto a los martes la situación fue un poco más “favorable”. Tuve unas clases más.
Volviendo a la pregunta inicial ¿Y yo qué voy hacer estas 48 hs?
Hago paro. Y no es contradictorio a todo lo que dije. No es contradictorio por lo siguiente:
-Tenía pensado hacer unas cuantas cosas en estas últimas semanas: Repaso de temas; Evaluación de las últimas unidades; Empezar un tema de una unidad que creía importante dar; tomar las integradoras, Corregir carpetas; Etc. Como no pude hacer nada de esto, la semana pasada en un par de días que pude tener clases tomé las integradoras…sí, y ahora me “sobra” esta semana. Increíble. Insólito e increíble.
-Por otro lado cuando se cita a los alumnos cuando hay paros hay muchos que no vienen, son ellos los primeros en “sumarse” a los paros.
-Por si todo esto fuera poco a esta altura del año ya no quiero saber más nada con nada. ¿Por qué? muy simple, hace como cuatro meses que estoy “perdido” en el aula, no pude en ningún momento tener un ritmo pedagógico. Cuando entraba a clases siempre tenía que preguntarles a los chicos “cuál fue el último tema”. Es muy difícil tener un ritmo cuando hay clases cada 15 ó 20 días.
-Por todo esto hago paro. Pero que se entienda, no es porque apoyo al gremio, es más, aún no sé cómo todavía estoy afiliado al Suteba…
-Es todo muy complicado, los que me conocen saben que en los últimos 18 años siempre hice paro, más allá de estar de acuerdo o no con el gremio, es que mi pensamiento siempre fue este:
“Hay que parar, lamentablemente hay que exteriorizar el conflicto, si hacemos paro activo no sirve, la gente pasa por las veredas de los colegios y no se entera del conflicto, los medios no se dan por aludidos, el Gobierno menos, lamentablemente en este país no se avanza nunca por las buenas…”
Siempre fue así. Por todo esto hoy no fui a trabajar. Aunque apoyo a los compañeros que no hicieron el paro, los entiendo, ya casi no quedan clases para cerrar el trimestre, el martes que viene es diciembre y ya no hay margen para nada, el ciclo lectivo está liquidado.
Y el año que viene los gremios deben ir pensando seriamente en cómo defender y revindicar el salario docente. Sigo pensando lo mismo que en los anteriores artículos: Un maestro no puede tener de salario inicial 1500 pesos, eso no cubre ni la canasta básica “dibujada por el INDEC”. Con el nivel de precios que tenemos en nuestro país ningún trabajador debería ganar menos de 3000 pesos. Menos docentes y médicos, pilares de los sueldos estatales encargados de mantener una estructura social muy importante. Y sino saquen cuentas de lo que una familia tipo necesita para comer.
Hasta UDOCBA se queda “corto” pidiendo un básico de 1800 pesos. Si un docente no tiene vivienda ese básico solamente estaría cubriendo un alquiler. Nada más.
Hasta pronto
SERALE
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