Vacaciones de invierno y paro docente pueden promover el abandono escolar
Las vacaciones de invierno son una pausa necesaria, pero "los alumnos de la escuela secundaria se ven expuestos a múltiples situaciones que dificultan su vuelta a la escuela". Así lo señala un informe de la Fundación Cimientos, que dirige Agustina Cavanagh, una asociación que desarrolla programas para ayudar a chicos en situación de vulnerabilidad a que puedan terminar la secundaria. Y precisamente son estos chicos los más expuestos al riesgo de abandono, algo que se verifica sobre todo en el primero y en los últimos dos años de colegio.
Cimientos cita la última cifra oficial sobre deserción que inexplicablemente data del ciclo 2009/10: en ese año, 427.111 jóvenes abandonaron el secundario. Desde entonces, si la DINECE (Dirección Nacional de Información y Evaluación de la Calidad Educativa) las tiene, no da a conocer las mediciones sobre este fenómeno. Además de la tendencia general de esta administración de manipular las estadísticas en su favor, en este caso particular, incide el deseo de exhibir el incremento en la matrícula como exitoso resultado de la implementación de la Asignación Universal por Hijo (AUH). Lo cual es cierto. Pero eso no mide la permanencia de los alumnos en la escuela.
"En la actualidad –dijo Cavanagh a Infobae-, y gracias a la obligatoriedad del secundario y a políticas que promovieron el acceso a la educación, más chicos acceden a la escuela en general y a la secundaria en particular. Las buenas noticias terminan ahí, puesto que según los datos oficiales, muchos jóvenes se están quedando fuera de la escuela. Lamentablemente no tenemos cifras más actuales. Pero de los últimos datos oficiales del DINIECe se desprende que en promedio la escuela secundaria está perdiendo 1170 alumnos por día. Es como si tres escuelas cerraran cada día del mes".
"Esta problemática se da más fuertemente en los sectores más vulnerables con el agravante de que tienen menos redes de contención o alternativas en las que se puedan proyectar a largo plazo", advierte la directora de Cimientos.
Aunque el abandono escolar "es un proceso gradual" de desmotivación y desenganche de los jóvenes de la escuela, el informe señala que hay momentos críticos y uno de ellos es el receso invernal. A esto se suma un paro inoportuno, por la fecha, no por el reclamo, que puede potenciar los factores que favorecen la deserción. "Preocupan los días sin clase, no importa su causa –dice Agustina Cavanagh sobre el conflicto docente-. El hecho es que los chicos pierden días de clases. Creo que es una preocupación compartida por todos".
"Este proceso –agrega - tiene causas diversas, algunas relacionadas con el espacio institucional escolar, otras pedagógicas, otras vinculadas con el contexto en el que viven, y con consideraciones personales sobre su propio futuro. Las formas de expresión de este desenganche son las ausencias reiteradas a clase, la desmotivación de los chicos ante las propuestas educativas, su forma de comportarse en el aula.... Y esta actitud termina afectando no sólo al propio alumno en su formación sino que también complejiza enormemente la tarea del docente".
Factores de riesgo
El informe de la fundación, con el título "Que las vacaciones de invierno no promuevan el abandono escolar", identifica 5 situaciones de riesgo, a saber:
1. Los chicos que no lograron un buen rendimiento durante el primer semestre se encuentran con grandes dificultades. Es muy común que se inclinen a pensar que ya está todo perdido. (...)
2. La alta cantidad de faltas durante los primeros meses de clases puede ser otro de los factores. En muchos casos, estas inasistencias, sumadas a los días en que no hubo clases por los paros docentes, entre otros, hacen difícil que los chicos encuentren en la escuela la regularidad y la rutina que necesitan.
3. Aquellos alumnos que han dedicado tiempo en sus vacaciones para la realización de algunaactividad laboral que implique ingresos propios suelen ser propensos al abandono. La vuelta a clases les significa la pérdida de dicho ingreso.
4. Las alumnas embarazadas, o los alumnos madres y padres, que luego de las vacaciones deben reorganizar sus vidas para retomar la rutina escolar (...).
5. Cuando los alumnos pasan sus vacaciones en otro lugar, que no es el cotidiano. Sobre todo si, luego de las vacaciones permanecen más tiempo o deciden mudarse a estos lugares con el desafío de una nueva adaptación.
A partir de este diagnóstico, el informe también propone estrategias para apoyar a los alumnos en riesgo de abandono, sobre las cuales basa sus programas la fundación, y que pueden aplicarse tanto en receso como durante las clases. "Hay tres grandes ejes en los que trabajamos: transición primaria secundaria, elección del ciclo orientado y su transición hacia el mundo adulto, que incluye la obtención del título secundario, y un proyecto para su vida post escolar", explica Cavanagh.
El objetivo es "mantenerlos conectados con el ámbito escolar durante las vacaciones,favoreciendo, el desarrollo de habilidades socioemocionales como la responsabilidad y el compromiso, la organización del tiempo, la autoestima y la capacidad de análisis", dice. Son habilidades que "atenúan el impacto de situaciones de riesgo y favorecen trayectorias escolares exitosas", asegura esta especialista.
Qué hacer
Los "tips para favorecer la continuidad escolar" que propone son:
- Definir un propósito u objetivo para el tiempo de vacaciones. Tiene que ser concreto y simple para que los chicos puedan celebrar el logro de ese objetivo al finalizar el período de vacaciones. Por ejemplo, visitar los lugares emblemáticos donde vivieron personalidades famosas, los monumentos históricos, los espacios de interés cultural, etc. Esta articulación entre lo que aprenden en la escuela y la oferta cultural existente puede fomentar el interés y la curiosidad de los chicos.
- Promover la participación o asistencia a espacios recreativos o de apoyo que la escuela abra durante las vacaciones. Pueden ser actividades recreativas, de ocio y esparcimiento, etc.
- Facilitar la vuelta a la rutina escolar. No dejar de lado las actividades extraescolares que favorecen el establecimiento de la rutina.
Y, para el caso de chicos con bajo desempeño escolar, sugieren:
- Completar las carpetas, y generar grupos de estudio entre los compañeros que estén en su misma situación para que puedan acompañarse. No está todo perdido para quienes no lograron un buen rendimiento. Todavía pueden levantar las notas y, para eso, las vacaciones son una gran oportunidad.
- Tener muy presente las fechas de los exámenes después de las vacaciones. Anotarlos y ponerlo en un lugar bien visible. Un gran porcentaje de los chicos no se presentan a rendir las materias. Acompañarlos desde la familia (...), se puede armar un pequeño plan de estudios, con un calendario.
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