Solo un 27% de alumnos que ingresa a la universidad llega a graduarse
Un informe elaborado por el Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA) de la Universidad de Belgrano estableció que de cada 100 alumnos que ingresan a la universidad solo 27 logran graduarse. Mientras que en la gestión pública solo el 23% logra finalizar sus estudios, en las universidades privadas, la cifra se eleva a un 40%.
De esta manera, Argentina se ubica por debajo de otros países de la región y del mundo ya que el CEA señala en Brasil se gradúan en promedio 50 de cada 100 ingresantes; en Chile, 59, y en Francia, 67.
Según una información publicada en el diario La Nación, esta situación se presenta a pesar de la suba que se produjo en la matrícula universitaria (aumentó un 18% entre 2002 y 2010) y supera proporcionalmente a la cantidad de matriculados en Brasil.
La deserción universitaria es muy frecuente que se presente durante la cursada del Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires (UBA). En ese lapso, un 40% de los alumnos abandonan los estudios antes de comenzar al cursada de las materias propias de su carrera.
Por otra parte, según el CEA, en 2010 se graduó en las universidades privadas menos de la mitad de los ingresantes.
"El tema de la deserción tomó mucha relevancia en los últimos años, y se está empezando a trabajar fuertemente en la retención del alumno", declaró al mencionado medio María Laura Basabe, coordinadora de Calidad Académica de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).
Los principales motivos de abandono suelen ser dificultades académicas (que traen de la escuela secundaria), económicas y laborales además de la falta de motivación, los cambios vocacionales y la burocracia.
Alieto Guadagni, el director del CEA, opinó: "Los alumnos salen del secundario y no están preparados para afrontar las exigencias de la universidad".
Un dato que informaron los voceros de la UBA es que uno de los mayores desafíos que los alumnos tienen a la hora de cursar los estudios superiores es que la mayoría debe trabajar y estudiar a la vez.
Según los datos del último censo realizado por la UBA, el 62,7% de sus alumnos trabaja, y de éstos el 42,5% con una carga horaria laboral de entre 36 y 45 horas semanales.
Daniel Serrot, director del Departamento de Admisiones y profesor de la Universidad Torcuato Di Tella, sostuvo: "El cambio de carrera es un fenómeno en aumento. Hoy hay mucha más incertidumbre, muchas más opciones, y a los estudiantes se les hace más difícil elegir la carrera y más patente el miedo a fracasar en la elección".
En la UBA se prolongó el tiempo transcurrido desde el inicio del Ciclo Básico Común y el ingreso a la facultad.
En 2011 solamente un 38,3% de los alumnos completaron el CBC y empezaron la facultad en un año. "Hay un 18% de alumnos que cambian de carrera durante el primer semestre, lo cual extiende la duración del CBC", indicó Jorge Ferronato, director de ese ciclo de ingreso.
Alexandre Roig, secretario académico de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), hizo énfasis en la falta de motivación que percibe en lso alumnos "Nosotros percibimos que muchos alumnos pierden la motivación y el sentido de su propia formación", explicó.
Finalmente, los trámites y la burocracia propia de la universidad también influyen a la hora de cuestionarse continuar o no con los estudios universitarios.
"Yo vine a pedir un certificado a Ciudad Universitaria, había dos filas larguísimas y nadie te decía nada; hice la fila y al final estaba en el lugar equivocado, sentís que nadie te ayuda", señaló Sofía López, estudiante de la Facultad de Psicología de la UBA.
"No es posible evitar por completo la deserción, pero buscamos acompañar al alumno para asegurarnos de que si desea abandonar una carrera esa decisión sea una decisión genuina y no el producto de una frustración", concluyó Laura Basabe, de la UADE.
Infobae
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