Sobre algunos proyectos
Qué 2010! Propuse tres o cuatro proyectos en un par de colegios donde trabajo y los resultados fueron diversos.
La conclusión final es que no tengo una conclusión final.
Siempre me pregunté qué hacemos ante un curso de 20 alumnos cuando hay 17 desinteresado de todo. ¿Proponemos proyectos?
No, decía siempre parte de mí. Claro hay que trabajar por esos tres alumnos decía “mi otro yo”.
Y entonces entraba en una discusión Platónica interna. Proponer proyectos es trabajar el doble, el triple, y todo por el mismo sueldo. ¿Vale? Que sé yo…
El trabajo en educación es muy difícil de medir. No es como el trabajo de un albañil. Un albañil empieza a trabajar y en un par de semanas ve su trabajo, la pared crece y crece. El trabajo de un docente casi nunca se ve. Uno realmente nunca sabrá qué, cuánto, de lo que se trabajó en clase sirvió.
A veces tengo ganas de no proponer nada. A veces sí. No tengo una conclusión, por lo menos en 2010. El año se va terminando y mis proyectos de este año ya fueron.
Algunos alumnos respondieron bien, otros nada. Ese es el problema, si uno pudiera elegir, elegiría trabajar solamente con ciertos alumnos…y ese es el otro gran problema, no se puede, un teórico de la educación me diría “no al contrario, esos alumnos son los que más necesitan del docente”…Y yo le respondería “dejateee de teorizar las problemáticas docente y anda a dar clases, deja de escribir teorías de la educación sin pisar un curso de ‘la nueva secundaria”’.
Lo bueno es que en las escuelas algunos de mis compañeros me apoyaron. Y mucho. Eso es importante. Y también los directivos, aunque en este caso sólo fue un apoyo moral. Y esto es importante, muchos directivos antes de ayudar ponen palos en la rueda. Pero no fue en mí caso durante este año. En las dos escuelas-en la tercera donde trabajo,por suerte, casi no existo-donde propuse cosas no tuve contras de los directivos. Y eso lo valoro.
¿Seguir entonces con los proyectos el año que viene? Lo voy a pensar. Sigue mi debate interno. Sigo pensando muchas veces que no vale la pena. Pasar una película a un curso implica verla nuevamente-y a veces no quiero-preparar un t/p, corregirlo…todo por el mismo sueldo y muchos alumnos se aburren al verla. Eso me bajonea. Por más que a algunos chicos-3 ó 4 por curso-se interesen.
Pero en líneas generales bien. Bien por mis compañeros, bien, sentí apoyo. Y claro tenía/tengo otros proyectos, pero esa es otra historia, para eso ya necesitaría ser directivo. No gracias. Prefiero que queden solamente en hipótesis. Siendo directivo puedo terminar en “El Frente de la Educación para la victoria”. No gracias.
La única conclusión a la que llegué fue que todo trabajo /proyecto/muestra debe ser evaluado. Es la única manera de interesar a los alumnos. La mayoría de ellos ya entendió el capitalismo, donde todo en la sociedad se mueve por beneficio, Y el beneficio en este caso es ganarse una nota.
En todo curso hay tres o cuatro alumnos que se interesan, y muchos que no se interesan en nada, incluso con la nota. Están. No les importa si se llevan o no la materia. Y en el medio hay alumnos que dudan, hacen o no un trabajo según la ocasión. Entonces calificar todo lo que uno hace es para enganchar a esos indecisos. Y resulta. Siempre se engancha a algunos. Nunca entonces pasar una película sin trabajarla antes, sin pedir un t/p, porque solamente terminarán aprovechando esa película tres o cuatro. Con un t/p con nota serán siempre algunos más.
Pero volviendo a los proyectos, mucho trabajo/dinero por el mismo sueldo. ¿Se dan cuenta por que propongo que tengamos solamente 15 módulos y otros 10 para trabajos institucionales? Sería otra cosa. ¿No?.
Chau
La primera condición para que yo piense distinto es aceptar que mis colegas puedan pensar distinto. Por eso no espero que estén de acuerdo con lo que haga o deje de hacer el año que vienen con los proyectos. Son subjetividades, solamente eso.
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