Me infiltré en un acto público en Capital
El sábado a la mañana un amigo me dijo “¿vamos a un acto público?” “dejameee de joder” le respondí…
“Dale” insistió. Después vamos a tomar un café. “¿Y a qué hora es?” pregunté, ya un poco más interesado…”a las 14:30 me volvió a responder.
“Bueno, pero si es a esa hora mejor que un café que sea una cerveza” “listo” me dijo y finalmente cerramos trato.
El acto público fue en la “Escuela Superior de Formación Docente n°4 Estanislao Zeballos” en Rivadavia al 4950. Una escuela muy linda, amplia, con una gran escalera de entrada, con techos altos y con una arquitectura que claramente me indicaba que no era una escuela Duhaldista de los ’90, seguramente era una escuela típica de la generación del ’80 o a lo sumo de la época del primer radicalismo y en la vereda hay en las baldosas una lista de estudiantes-16 en total-que desaparecieron entre 1976 y 1977.
Al entrar al salón(hall) de entrada había unas 150 personas, bastante, 150 profesores porteños que esperaban el acto público, primero para cubrir un cargo de secretario, luego un par de cargos de preceptor y finalmente el acto de sociales.
Dentro de todo en un gran orden, aunque mi amigo me advertía que “no siempre es así, muchas veces hay empujones, insultos, gritos…”. Pero el sábado estuvo muy tranqui.
Claro que también lejos de la perfección. Ya de entrada muchos cursos que figuraban en el listado de horas a cubrir en Internet no se podrían cubrir porque algunos cursos estaban mal publicados y en otros todavía no se había hecho un listado de los títulos compatibles con las materias.
Primero llamaron a los del área “cosmológica” (no sé que cuernos era) y empezó inmediatamente el de sociales: qué angustia que me agarró.
Hace más de 10 años que no iba a uno y de pronto se me vino a la cabeza aquellos años juveniles donde yo mismo iba a tratar de tomar horas para mí.
Los actos públicos parecen una bolsa de trabajo. Funcionan como una bolsa de trabajo. Dentro de todo yo no podía perder, pero que caritas la de muchos docentes…eso me angustiaba. No sé si vieron la película “El hombre cenicienta o el luchador” con Russell Crowe que muestra la historia de un boxeador en plena crisis del ’30, en una escena cuando Russell Crowe se queda sin trabajo va todos los días al puerto para ver si “engancha” algo y en la escena se ve un alambrado y detrás de él varios trabajadores esperando y de pronto llaman a 5 ó 6 y el resto se va cabeza abajo a sus casas…
La escena de la película es muy parecida a lo que pasa en un acto público. Cinco o seis docentes que se van contentos porque “cazaron algunas horitas” y el resto se va a la casa con una sensación de derrota.
Que viejos tiempos aquellos los míos, ya me había olvidado como es un acto público…
Finalmente mi amigo no pudo tomar nada. El único curso que podía tomar-y por el que había ido-lo tomó un profesor con 18,50 puntos y él tiene 11 y pico.
Lo curioso en este caso para mí fue que cuando empiezan a llamar lo hacen primero con el listado “con cargos” es decir para titulares y cuando alguien toma, para el siguiente curso a cubrir pasan al listado “sin cargos”,para profesores que no son titulares. Así, van alternando entre curso y curso los dos listados.
Finalmente tipo 16 horas nos fuimos a tomar una cerveza. Fue una experiencia interesante, angustiante y que finalmente aportó algo al blog...y una quilmes! bien por mi amigo.
Hasta Pronto
SERALE
Adjunto la página donde estaban las horas de sociales:
http://www.buenosaires.gob.ar/areas/educacion/docentes/juntas/cens.htm
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