Lo que deja la semana
Sin dudas que el tema más importante de la semana fue el multitudinario cacerolazo, cacerolazo que por un momento me llevaron a aquellos días de diciembre de 2001, pasó una década y la crisis política sigue intacta. Sigue intacta porque las masas movilizadas con las cacerolas siguen casi sin rumbo, sin consignas claras, sin líderes políticos con propuestas superadoras…esta situación muestra que hay un rechazo al Gobierno que es importante pero al mismo tiempo no hay ninguna construcción política como alternativa.
¿Y por qué los cacerolazos?. Creo que hay de todo: inseguridad, corrupción, cepo al dólar, control irracional de la AFIP, restricciones a las importaciones, soberbia del poder, insoportables cadenas nacionales, jubilaciones, pobreza, Ciccone, la inflación…y la lista sigue.
Muchos dicen que Cristina perdió el rumbo y se emborrachó con el 54% de octubre, borrachera electoral que la mareó de optimismo y que la llevó a perder perspectiva de la realidad. A mí me parece que todo esto no es tan así, primero porque creo que los “K” perdieron el rumbo hace como casi 9 años, lo que pasa es que lo disimularon muy bien gracias al viento de cola internacional y a la lluvia de soja-dólares. Entraron tantos dólares en la última década que sirvieron para tapar todos los chanchullos que se mandaron.
Si fuéramos medianamente racionales, ¿qué podríamos defender de este Gobierno?.
¿La política de derechos humanos?
Este Gobierno prostituyó a los derechos humanos, los utilizó políticamente, ¿qué tienen que hacer las madres construyendo casa?, ¿qué tiene que hacer Hebe firmando cheques millonarios y cuyos destinos nunca se supo dónde fueron a parar?, ¿Por qué en las elecciones de 2007 los “K” hicieron alianza con Rico en San Miguel?
¿Qué podríamos defender de este Gobierno?, ¿el crecimiento económico?, ¿cuál crecimiento económico?, la economía argentina creció no gracias a los Kirchner, creció a pesar de los Kirchner, era inevitable ese crecimiento después de la fenomenal caída del PBI posdevaluación. Cualquiera sabe que después que una economía cae hay sí o sí un rebote, más si los términos de intercambio se invierten en el mundo favoreciendo a los países exportadores de materias primas, más con una soja a 500 dólares la tonelada después de que en la década del ’90 el precio promedio era de 200 dólares.
Y este “fenomenal” crecimiento hizo disimular muy bien las torpezas políticas de los Kirchner, con plata se arregla todo, con plata se formó y perfeccionó la maquinaria propagandística del Gobierno, con plata calmaron y cooptaron a los movimientos sociales, con plata callaron a todos los gobernadores e intendentes del país, con plata que es de todo hicieron campaña política partidaria, y aparentemente-por lo que se ve-se quedaron con mucha plata: los casos de corrupción son tan o más importantes que en los ’90, simplemente porque había más vueltos para repartir. Y por cada caso de corrupción que se mediatiza seguramente hay mil que nunca saldrán a la luz…
Y si todo esto no es suficiente encima aparecen los sueños eternos, “Cristina eterna” dijo en su momento una de la más impresentables laderas de la presidenta, una locura total en una república…y la gente no aguanta más, no aguanta la soberbia, la desfachatez de recomendarnos que no nos vayamos de vacaciones al exterior cuando los mismos que hacen esas recomendaciones pasarán sus vacaciones en Punta del Este…la gente no aguanta más que ni siquiera nos dejen ver la TV tranquilos con las insoportables cadenas nacional donde lo único que se dice son barbaridades políticas…y la gente no se aguanta más muchas cosas, demasiadas, y por eso los cacerolazos.
Y como todo tiene que ver con todo, todo esto tiene que ver también con el sistema educativo, nuestro sistema educativo también tiene que navegar en el mismo océano, con las mismas contradicciones, con los mismos falsos relatos, con los mismos dobles discursos.
Que Cristina termine su mandato y no a ninguna re-re-reelección, ¿para qué?, si todo lo que el Gobierno hizo lo hizo con esta misma constitución, la Constitución no necesita una reforma, necesita que se la respete. Que Cristina termine su mandato y se vaya, lo más sano para una república es la alternancia en el poder, el recambio, los tiempos políticos se terminan, es así, siempre fue así.
Y cuando terminen los tiempos de los “K” habremos perdido una década más, como en los ’90, como en los ’80, el tren sigue pasando, lo raro de la Argentina es que desde Saavedra hasta Cristina el 90% de la clase dirigente se esmeró para destruir el país y sin embargo el país sigue existiendo, es un milagro, el milagro argentino.
Serale
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