¿La escuela pública está privatizada?
Voy a adjuntar al blog un artículo muy interesante que salió hoy en la sección “Tribuna” del diario Clarín. El autor es Gustavo Iaies.
¿La escuela pública está privatizada? Desde los interesantes conceptos de Iaies sí. Veamos por qué:
Hasta Pronto
SERALE
La escuela pública está privatizada
Nadie en la Argentina deja de definirse como defensor de la escuela pública cuando habla de educación. Esa afirmación sirve para declarar un paro, criticar a los maestros, explicar las razones por las cuales una familia ha optado por una escuela de gestión privada, es decir: para todo.
¿Qué es una institución pública? (…) son aquellas que controla y regula el Estado y las que tienen objetivos que superan cualquier interés privado. La escuela es pública (…)responde al interés de todos.
¿Es pública la escuela pública, entonces? En principio, los estados provinciales no están pudiendo controlarla, ni siquiera para garantizar 180 días de clase.
En segundo lugar, pareciera sometida a objetivos políticos, sindicales, económicos, por sobre los públicos: que los alumnos culminen su escolaridad y aprendan lo que la sociedad ha fijado como apropiado en los diseños curriculares. Es decir, los objetivos públicos han quedado relegados, los chicos no están aprendiendo lo pautado y cada vez son más los jóvenes que abandonan la escuela. Hemos "privatizado" la escuela pública: prevalecen los intereses políticos, sindicales, económicos, por sobre los públicos, los de todos.
La escuela se privatiza cuando el Estado pierde su control y deja de responder a los objetivos colectivos. El desafío entonces es hacer pública la escuela pública.
Nada es más importante que la formación de los chicos y jóvenes. Nadie puede apropiarse del interés público, ni los gobiernos, ni las corporaciones, ni las empresas, ni los grupos profesionales pueden someterlo a sus objetivos privados, por justos que éstos resulten.
No hay debate ideológico, sindical, político, social, que justifique dejar a los chicos sin una educación de calidad. Hablemos claro: tenemos que fijar pautas que protejan a la escuela y cumplirlas. No alcanza con leyes que promueven derechos y mejoras pero no establecen las responsabilidades de cada uno y las sanciones para quienes no las cumplen. Nuestro problema no es tanto aumentar los derechos, sino cumplir las obligaciones. Si la educación de calidad es un objetivo de todos, eso debe ser expresado por toda la sociedad. Padres, familias, ciudadanos en general, debemos demandar una mejor educación para nuestros chicos y jóvenes (…)
De nada sirve que los padres culpen a los maestros, los maestros a los padres, los funcionarios a la década de los noventa y todos, a los políticos. Seamos protagonistas de nuestras crisis para poder serlo de las soluciones.
La salida a nuestra incapacidad de hacer pública la escuela pública no puede ser escapar a las escuelas de gestión privada (…). Necesitamos volver a la idea de que la escuela pública está por encima de cualquier otro interés, que los maestros y directores deben ser respetados por la importancia de la tarea que se les ha encomendado, reconocidos por la sociedad y deben hacerse merecedores de ese reconocimiento.
Nota completa:
http://www.clarin.com/diario/2009/12/10/opinion/o-02058548.htm
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