La escuela a la que los alumnos no concurren por los hechos de violencia
El colegio Bartolomé Mitre de Paraná y sus estudiantes sufren robos que ya se volvieron habituales. Los maestros que enseñan allí suelen recibir graves amenazas. El contexto es tan hostil que muchos padres ya optaron por no enviar a sus hijos a clase.
Los meses pasan pero la situación, lejos de mejorar, se agrava y provoca reacciones que privilegian la preservación por sobre el desarrollo intelectual básico e imprescindible.
Desde hace tiempo, los alumnos del colegio Nº 88 de la ciudad de Paraná concurren a estudiar con miedo, porque son intimidados y asaltados con objetos punzantes, como sevillanas; en algunos casos son víctimas –segun denuncia gente del establecimiento– de ex alumnos de la escuela.
"Los chicos van a la escuela con miedo y salen igual", contó la madre de uno de los alumnos que ya fueron víctimas de un robo con agresión. Un ejemplo de esto es el caso de un chico de 10 años, que fue atacado para robarle las zapatillas.
Los maestros no la pasan mejor, ya que desarrollan su actividad como pueden. "Cuando salimos, a las 17, y durante el dictado de clases, nos tiran piedras y no podemos ni izar la bandera", contó Graciela, una de las docentes, en diálogo con el canal local OnceTV.
Otra de las profesoras de la escuela, llamada Stella Maris, habló con el Diario Uno y contó: "La semana pasada me dijeron que me iban a robar la moto; y el jueves, cuando me crucé con tres chicos, uno de ellos sacó una sevillana y me la mostró, como queriendo decir que me puede atacar".
Ante este escenario, los afectados se presentaron en la Comisaría Sexta y pidieron a la policía que aumente los controles. El problema es que muchos de los alumnos también concurren armados a clases; por eso, muchos padres dejaron de mandar los hijos a estudiar e incluso buscan trasladarlos a otro establecimiento.
La escuela también es víctima de los malvivientes: a fin del año pasado ingresaron y robaron elementos del comedor. Y hace poco más de un mes las rejas del edificio fueron cortadas con una amoladora y se llevaron una fotocopiadora de importante tamaño.
La situación es preocupante, porque las autoridades del colegio aseguran que agotaron todos los recursos para frenar los hechos delictivos. Y todavía no hubo respuestas tras la denuncia policial.
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