Aprender depende del origen social (I)
Algo que quiero rescatar del verano es un artículo de Clarín del 13 de enero. En la sección “Tribuna” de ese día apareció una nota de uno de los autores y especialistas favoritos del blog: Gustavo Iaies.
En polimodalitos hay algunas notas muy buenas de Iaies, me gustan mucho porque sus ideas están en línea con mis pensamientos. Hasta podría decir que en cuanto a ideas Iaies es “casi mi Clon”-si se me permite exagerar-
El 13 de enero Iaies escribía un artículo cuyo título era “Aprender depende del origen social”. El título de por sí ya es terrible. Pero al mismo tiempo sostiene la idea central de polimodalitos: El sistema educativo no sirve para la movilidad social, el sistema educativo no disminuye las diferencias sociales, el alumno que avanza en su educación lo hace por sus propias condiciones sociales, no porque el sistema educativo le facilite el camino. Todo depende del origen social. El que es verdaderamente pobre y el alumno que más necesita educación es aquel que se queda afuera del sistema, o el aquel que no puede llegar a una educación buena.
En palabras de Gustavo Iaies “Dime de qué casa vienes y te diré a qué escuela irás y qué pronóstico educativo tendrás”. Terrible, pero real, y apoyado con todas las estadísticas a mano.
Otra cosa que resalta Iaies es lo que polimodalitos viene criticando del kirchnerismo, mucho discurso, mucho Netbooks, mucha dialéctica, pero la escuela pública sigue deteriorándose y perdiendo matrícula. Desde 2003-año que asume Néstor-hasta el 2009-la matrícula-en la región metropolitana-de la educación privada saltó del 29,9 al 38 %.
Sigue así la transferencia de alumnos desde la escuela pública a la escuela privada. Más allá de que solamente sea una ilusión la excelencia de la educación privada. Ya que la escuela privada en argentina tiene resultados 25 % inferiores a la de nuestros países limítrofes.
Aquí el artículo, como es largo y sé que una lectura virtual extensa es tediosa voy a colgarlo en dos partes. Mañana adjunto al blog la segunda parte del Artículo de Iaies.
Gracias Iaies, algunos profes te seguimos, aún en pleno enero. Lástima que nadie te escuche. Tranquilo, a los docentes tampoco nos escuchan.
Hasta Mañana
Serale
Aprender depende del origen social
12/01/11 Hemos pasado del proyecto sarmientino de “la mejor escuela para todos”, a una oferta diferenciada que favorece la cristalización de las desigualdades sociales. Es inaceptable para una población que se pretende democrática y progresista.
La ilusión de una escuela pública integradora y promotora de la movilidad social es un elemento central de nuestra cultura. En Mi hijo el dotor , Florencio Sanchez reflejó la ilusión del esfuerzo por “llegar y ser” en una sociedad dinámica y en crecimiento. Padres y madres luchan hace décadas por “un título” para sus hijos, como garantía de “dejarles un futuro”.
El último informe de evaluación de la calidad educativa de la Ciudad de Buenos Aires muestra que el 94% de los aprendizajes de los alumnos se explican por su origen social .
Los resultados de la prueba PISA 2009 muestran a la Argentina entre los países más inequitativos de la muestra, con la relación más determinante entre el sector social de origen de los alumnos, las escuelas a las que acceden y los resultados de aprendizaje que alcanzan: “Dime de qué casa vienes y te diré a qué escuela irás y qué pronóstico educativo tendrás”.
Eso podría explicar la migración a las escuelas de gestión privada, como si las familias intuyeran esos datos y buscaran una salida. Según la Encuesta Permanente de Hogares, mientras en el año 2003 el 27,9% de los alumnos del área metropolitana de Buenos Aires asistían a escuelas de gestión privada, en el 2009 ese número se elevó a 38%.
La migración fue mayor en las familias más pobres. Las clases medias y altas, mayoritariamente, ya se fueron.
La idea de refugiarse de la crisis escapando de las escuelas estatales es una ficción.
A la elite argentina tampoco le fue bien en PISA 2009: el 25% de mejores resultados están peor que nuestros vecinos.
Para los sectores más privilegiados, la escuela no es tan determinante porque las familias garantizan un piso cultural, más aún en una sociedad de alto consumo de periódicos, revistas, televisión por cable, Internet, libros. Pero la distribución de esos bienes es aún más inequitativa que la de la escuela.
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