Charlando con el fantasma de Sarmiento
Anoche me quedé profundamente dormido, tan dormido que hoy cuando me levanté no supe si realmente dormí o “palmé” un par de minutos. Lo cierto es que no vi ninguna luz blanca y tampoco ningún túnel, pero sí estuve “charlando” con alguien del más allá:
Serale: Hola “Cuyano alborotador”.
Sarmiento: ¿Y vos quién sos?
Serale: Mi nombre es Serale, soy un docente del profundo conurbano bonaerense.
Sarmiento: ¿Y qué es el conurbano bonaerense?
Serale: Es un engendro de la civilización actual, son los suburbio de la ciudad de Buenos Aires, es lo que a usted le gustaba, el triunfo de la ciudad sobre el campo…
Sarmiento: ¿Y es lindo?
Serale: Jajaja, precioso!...un lugar para hacer turismo, hay villas de emergencia por todos lados, la pobreza predomina, hay antropólogos franceses que hacen “villa tours” para estudiar esas realidades sociales. En algunos lugares del conurbano te matan dos veces por un par de zapatillas…
Sarmiento: Yo siempre dije que la civilización es sinónimo de la ciudad, que allí está todo lo que los pueblos cultos deben tener, en cambio, en el campo no hay desarrollo social, hay feudalismo…
Serale: El conurbano es parte extensiva de la ciudad de Bs. As. y hay millones de personas (contando también a sus descendientes) que migraron desde el campo que usted tanto detestaba.
Sarmiento: Bueno, pero no es mi culpa.
Serale: ¿Y de quién es?
Sarmiento: De todos los Gobernantes del siglo XX, sobre todo de uno que ustedes llamaban “Pocho”
Serale: JJaajaj. No se haga el inocente. Los “doctos” del puerto del siglo XX odiaban a esos migrantes del interior tanto como usted odiaba a los gauchos.
Sarmiento: Sí, yo odiaba a esos gauchos “malos y mal entretenidos”, yo los mandaba a fusilar, bien merecido lo tenían, me acuerdo que una vez mande al Gral. Mitre y a los coroneles Orientales a reprimir a la paisanada del interior. Mandé a cortarle la cabeza a un tal “chacho” Peñaloza para clavarla en una pica durante semanas para que sirva de ejemplo.
Serale: Esa fue una gran tragedia.
Sarmiento: ¿Qué? Yo tenía razón! Fijate que ahora tienen billetes de $50 con mi figura y del “chacho” nadie se acuerda.
Serale: Usted sigue siendo un “turro” más de un siglo después de su muerte…
Sarmiento: ¿Qué es un turro”?
Serale: No importa don Domingo Faustino…hablemos de otra cosa que no nos vamos a poner de acuerdo…
Sarmiento: ¿Así qué sos docente? ¿Cómo está la educación en el siglo XXI?
Serale: Que pregunta! Es largo de contar…
Sarmiento: Tengo tiempo, estoy en el cielo
Serale: Pensé que estábamos en el infierno, yo no sé si voy a ir al cielo….bueno, hagamos una cosa, le cuento rápidamente algunas cosas y después lo llevo a conocer algunas escuelas.
Sarmiento: De acuerdo.
Serale: La ley 1420 aprobada cuatro años antes que usted se muriera estuvo vigente casi un siglo, hasta que un riojano como el “chacho” modificó el sistema educativo, la ley Federal de 1993 destruyó los principios de la educación pública, fue un desastre.
Sarmiento: Tenía que ser riojano como el “chacho”…
Serale: No, Domingo Faustino, ese riojano no tenía la nobleza del “chacho” que se jugaba por la paisanada contra su Gobierno, este riojano privatizaba todo y le importaba nada el pueblo. Sigo contándole…
Sarmiento: Dale
Serale: Usted pensaba que “había que educar al soberano”, este riojano y los que vinieron después piensan que hay que idiotizar e infantilizar al soberano, con la reforma educativa le lavaron el cerebro a generaciones de chicos. Los idiotizaron e infantilizaron, hay alumnos de noveno que tienen, 16-17 años, algunos con barba, otros ya son padres y todos juegan “a la mancha en el recreo”, estamos formando a analfabetos funcionales, no estudian nunca, la escuela pública hoy solamente contiene, da de comer a chicos pobres y nada más.
Sarmiento: No!!! Yo no pensaba la educación pública en esos términos, No puede ser!!! Eso sí que es Bárbaro!!
Serale: Hay más. Hoy la mitad de la matrícula va a escuelas privadas, y las escuelas públicas quedaron para el que no puede pagar una cuota. Venga que le muestro una escuela del conurbano.
Sarmiento: Vamos “subamos” jaja
Serale: vió? Estábamos en el infierno…mire, allá hay una escuela…
Sarmiento: ¿Eso es una escuela? A mi me parece un ranchito, en mis tiempos hacíamos edificios imponentes, y la generación que me siguió, la “generación del ochenta”, construía edificios majestuosos, es que pensábamos que era una manera de valorizar y darle importancia a nuestros alumnos… edificios que hasta los europeos envidiaban. Pero por Dios!!! Qué es esto!! ¿Alumnos escuchando cumbia? Miraaa, como están vestidos..¿y esas gorras? Tantos esfuerzos para esto!!Y mira esos profesores!!! ¿Así van a dar clases? Parecen gauchos andrajosos…hasta vos Serale, mira como vas vestido! y mal afeitado!!!...
Serale: Bueno, las escuelas de los noventas solamente eran grande negociados, licitaciones de por medio…pero además tenemos escuelas ranchos en muchos lugares de la provincia de Bs. As. y no se imagina las escuelas que hay en las demás provincias…
Sarmiento: ¿Y los políticos qué hacen?
Serale: Debaten estupideces, los temas importantes nunca se discuten seriamente, algunos prometieron viajes a la estratósfera, otros arreglaban todo con la banelco, otros prometieron un tren bala cuando los trenes urbanos se caen a pedazos, otros que quieren ser presidentes de pronto dicen “que se metan la candidatura presidencial en el culo”…los debates no tiene la altura que tenían como cuando usted debatía con Alberdi.
Sarmiento: ¿Es tan así?
Serale: Sí, no le miento, yo de joven odiaba a la oligarquía, pero ahora hasta empiezo a revindicarlos, por lo menos nos dejaron edificios majestuosos, estos no dejan más que miseria por todos lados…Yo mismo lo odiaba a usted por darles palos a los gauchos, pero ahora pienso que hoy en día hace falta algo de eso para educar a muchos individuos que por las buenas no entienden…
Sarmiento: Entonces yo tenía razón…
Serale: Bueno, no se agrande…
Sarmiento: ¿Y las mujeres? A mi me gustaban mucho…
Serale: Sí, ya sé…leí de sus “affairs” con “la Aurelia” y con tantas otras, pero ahora está mal visto tener la “casa chica”.
Sarmiento: Mejor me voy, si “revivo” me vuelvo a morir de nuevo
Serale: Sí, sí. El infierno argentino es más duro, mejor “vaya bajando”…Ya nos va mal hasta con el fútbol, no le podemos ganar ni a Brasil ni a Paraguay…
Sarmiento: NO!!!Si en mi presidencia los ingleses introdujeron el fútbol, los paraguayos y los brasileños no existían. Recuerdo que de joven el Gral. Lavalle, junto con “el manco” Paz y el Gral. Alvear le dieron una paliza en el campo de batalla de Ituzaingó a los brasucas, y a los paraguayos Mitre los hizo pelotas en la guerra de la triple alianza, en mi época esos eran países “casi inexistentes…”.
Serale: Pues ahora Brasil es una potencia mundial y nosotros somos de cuarta…y a Paraguay ni con el mejor jugador del mundo le podemos empatar…
Sarmiento: Para tu tranquilidad una vez quise pedirle perdón al “chaco” Peñaloza y nunca lo puedo encontrar…
Serale: Y nunca lo encontrará, el “chacho” está en el cielo, seguramente con Felipe Varela, Artigas, Belgrano y San Martín…y usted está en el infierno.
Sarmiento: Con razón a esos personajes nunca los vi. Sí encuentro a Saavedra, a Pueyrredón, a mi a amigo Mitre, a Roca, y juego al truco y tomo mate con el “Pocho”…al que no puedo encontrar es a Urquiza.
Serale: Urquiza no está ni en el infierno ni en el cielo. Se estaba ganando el cielo hasta que se retiró del campo de batalla en Pavón, después hizo todo para ganarse el infierno, pero ahora está en el limbo…
Sarmiento: Yo me había hecho amigo del Gral. Urquiza y hasta lo visité en el palacio San José antes que lo asesinaran…¿No era que Benedicto XVI eliminó el limbo?
Serale: Cierto, no sé por donde debe andar el alma de “don Justo”…Cuando se hizo amigo de usted empezó a traicionar al Federalismo argentino y por eso López Jordán “lo limpió”.
Sarmiento: Vos sos casi tan malo como yo…
Serale: Puede ser….
Sarmiento: Me voy…
Serale: Yo también, me voy a despertar que mañana tengo que hacer muchas cosas, fue un gusto conocerlo…Espereeee, tengo una última pregunta. ¿Es verdad qué usted nunca faltó a la escuela?
Sarmiento: Jajaja. Ese es un invento argentino. Primero, yo no fui a la escuela, fui un autodidacta, me eduqué con un tío. Segundo, puse después una escuelita al fondo de mi casa, así que no podía faltar por lluvia. Tercero, en San Juan nunca llueve. Y cuarto, lo más importante, soy inteligente, sólo los “boludos” no faltan nunca a la escuela. Aún los más inteligentes y los mejores alumnos alguna vez faltaron a clase…¿quién no se hizo alguna vez la “rabona”?...
Sarmiento: Chau nene, pero tené en cuenta que yo pensaba la educación pública de otra manera…
Serale: Chau “Cuyano alborotador”…La próxima vez que vaya a la Recoleta no lo voy a maldecir tanto…Después de todo usted fue un presidente de lujo comparando con los que tuvimos en las últimas décadas…
Y de pronto me desperté, nunca supe si realmente lo soñé o realmente estuve con el fantasma de Sarmiento…
Hasta pronto
SERALE
Feliz día del maestro. Y saludos de parte de don Domingo Faustino a todos los maestros…
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