Debate con un amigo
La semana pasada vino a comer a mi casa un amigo a quien yo no veía hace algún tiempo. Entre “copa y copa” me contaba que se había ido a inscribir a una junta en la ciudad de Buenos Aires, trámite equivalente a la inscripción en secretaría de inspección para el ingreso a la docencia. Mi amigo se puso a charlar con un muchacho del sindicato y me comentaba que el compañero del gremio le había dicho que hoy la escuela es más inclusiva que en los años sesenta y setenta. ¿Esto es cierto?
A partir de está pregunta comenzamos un pequeño debate un “poco distorsionado” por el tinto. Pero el malbec (y el merlot cuando se terminó el malbec) no me permitió pensar que esta idea no es del todo cierta. Es verdad que en los años sesenta y en los años setenta mucha menos gente hacía el secundario, tengo entendido que la matrícula en esos años en la escuela media era de alrededor del 15 o 20 por ciento de los que estaban en condiciones de estudiar. Hoy el porcentaje es mucho más alto, la eliminación del examen de ingreso en los ochenta y la obligatoriedad de la secundaria impuesta en los últimos años han incrementado notablemente la matrícula, pero ¿esto quiere decir que la escuela de hoy es más inclusiva?
Creo que no se trata de una cuestión de número, creo que lo más importante es la calidad de la educación, y las posibilidades que la educación media otorgaba y otorga hoy. Si tomamos en cuenta estas variables yo llego a la conclusión que la escuela media en aquellos años era más inclusiva que la escuela media de hoy, en el presente sí hay más cantidad de alumnos que tienen su certificado del polimodal, pero esto no quiere decir que esta educación sea más inclusiva. ¿Inclusiva de qué?
Bueno, fue un pequeño debate, el vino se iba terminando y con él también las ideas lúcidas, así que mucho más no pudimos debatir…
Hasta pronto.
SERALE
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