Por fin…
Último fin de semana antes de la última elección de 2015, año políticamente interminable ¿cuántas veces votamos este año? Yo ya no me acuerdo. El lunes todo habrá terminado y al mismo tiempo todo vuelve a empezar. Este año tuvimos sobredosis de política, por un lado es bueno, la política define nuestras vida, Y NOS DEBE INTERESAR, pero, por otro lado…es mucho. Gane quien gane ¿será mucho pedir por elecciones unificadas a partir de 2017? Y de paso el Estado se podrá ahorrar energía y recursos que se podrían volcar en otro lado.
El lunes tendremos un nuevo presidente. Es el juego de la democracia. Sea Macri, sea Scioli, por favor pónganse a trabajar con acuerdos y políticas de Estado mínimos, el país tiene muchos problemas y en la mayoría de ellos no encontraremos solución si no hay amplios acuerdos políticos, hay problemas urgentes que resolver que afectan tanto a uno como a otro bando.
Vivamos este contexto con tranquilidad, de última-y gane quien gane-ya ganamos todos, pensar que en otros momentos históricos-en 200 años de historia-estas peleas políticas podían terminar en tragedias: en la época de Rosas se podía mandar a los opositores directamente a un fusilamiento; en la época de Urquiza un opositor podía pasar a degüello; ni hablar de la invitación de Sarmiento a Mitre para regar el suelo argentino con sangre de los gauchos; o las guerras civiles hasta 1880; las revoluciones radicales a partir de 1891; los golpes de Estados del siglo XX; la violencia política de los años ’70…ya ganamos todo desde el mismo momento en que las rivalidades políticas terminan “sólo” en agresiones verbales. Llegará el momento en que esas agresiones también vayan disminuyendo, espero.
Cuidemos la democracia. Si gana Macri ojalá sea el mejor presidente de la historia; si gana Sioli ojalá sea el gran estadista del siglo XXI. Si les va bien a ellos nos va bien a todos, y si nos tenemos que pelear con alguien que sea por cualquier cosa menos por una opinión política. Los que van a votar a Scioli son tan argentinos como los que van a votar a Macri, separados coyunturalmente por el juego de la democracia, porque a alguien hay que votar, nada más que por eso.
Suerte a Macri, suerte a Scioli, el que gana gobierna y el que pierda que acompañe, en 24 meses habrá otra vez elecciones y una nueva posibilidad de competir. De eso se trata. Es el juego de la democracia.
Serale
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