La Plata: Hartos de “estudiar hacinados”, futuros docentes coparon la 44
Unos tres mil futuros docentes no tienen espacio para estudiar. Eso es lo que afirman los alumnos del Instituto Superior de Formación Docente y Técnica N° 9, quienes ayer se hicieron escuchar cortando avenida 44 entre 5 y 6 desde las 16 hasta las 19. El caos de tránsito fue el paisaje de la protesta.
Lo que sucede -según los futuros maestros de inicial y primario y de educación especial, entre otros niveles y modalidades- es que luego de la clausura de la sede de 44 entre 5 y 6 por riesgo edilicio -ocurrida a principios del 2013- y el alquiler de otra casona antigua en 5 entre 43 y 44, no pasó mucho tiempo para que “la falta de espacios y los problemas en el inmueble” se convirtiesen en el pan de cada día.
¿Y la casona de 44? “Se presentó el proyecto de remodelación para construir allí mismo el nuevo edificio. En Nación se aprobó y se garantizó el financiamiento de la obra, pero surgió un inconveniente relacionado a normas que rigen en la Ciudad: no se puede modificar la fachada porque está considerada patrimonio”, explicó la inspectora jefe Regional de Educación, Maite Coradazzi.
Y añadió que “ante ese panorama, que dejó todo en cero cuando ya estaba listo para comenzar la construcción, se solicitó a Patrimonio de La Plata que autorice una vía de excepción, pero al mismo tiempo se pidió mayor financiamiento a la Nación, pues los trabajos en la fachada son muy específicos y costosos y los tiene que encarar otra empresa”. “En eso estamos. Hemos actuado pero hay tiempos que nosotros no manejamos”, dijo la funcionaria.
90 DONDE CABEN 40
Pero los casi tres mil jóvenes que estudian los profesorados de nivel inicial y primario, de educación especial, psicopedagogía, fonoaudiología y Lengua y Literatura quieren que “se avance con la obra, pero también que se alquile un inmueble más, porque sinceramente estamos hacinados”, aseguró Mariela Tartaglini, estudiante de 4° año de Literatura.
La joven, que también integra el Centro de Estudiantes, dijo que “cuando se alquiló otra casa vieja en calle 5, cerca de mediados del 2013, ya estábamos apretados. Pasó el año lectivo 2014 y al comenzar este, con récord de inscriptos en algunas carreras, ya hay clases de 90 alumnos donde entran 40”, denunció.
“Este año, en nivel inicial se sumaron 300 chicas más, y en Literatura se anotaron más de 100”, ejemplificó, y acotó que “tanto aquí como en la sede central de 2 entre 46 y 47 los problemas edilicios están a la orden del día”.
Mariela comentó que en el edificio de calle 2 “el lunes se cayó un pedazo de cielorraso en el primer piso y lo clausuraron, de modo que a las estudiantes de educación especial, que cursan ahí, apenas les quedaron dos aulas en planta baja, y para colmo son más de cien y tienen semanas intensivas donde cursan a tope”.
El tercer lugar donde cursan los estudiantes del Instituto 9 es el edificio de la Primaria 37 -2 y diagonal 80-. “Allí hay unos 120 alumnos de psicopedagogía y fonoaudiología y no los desdoblan, por lo que las docentes ya plantearon que a una mitad le darían clase una semana, y a la otra mitad a la siguiente”. Es decir, reducirían las clases al 50%.
También se refirió a los baños. “En la sede de calle 2, desde ya, al clausurarse el primer piso se redujeron aulas y sanitarios, mientras que en calle 5 se clausuraron los baños de arriba y quedaron dos en planta baja para 700 personas”, detalló.
Ayer, decenas de chicos se mostraron en los cruces de 44 y 5, 44 y 6 y Plaza Italia cada vez que el semáforo se ponía en rojo. Portaban carteles que decían “Somos los futuros educadores”, “No tenemos lugar para estudiar”, y otras consignas. Muchos automovilistas hicieron sonar la bocina en señal de apoyo.
eldia.com
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